Opinión: Huiqui, así puedes resolver el dilema de Cruz Azul con Montaño y Paradela

2 de noviembre de 2026 a las 11:35
Joel Huiqui lo tiene difícil para armar el equipo.

Joel Huiqui lo tiene difícil para armar el equipo. Foto: Imago 7 / Especial

La victoria de Cruz Azul ante León por 2-1, correspondiente a la Jornada 15 del Apertura 2026, dejó más que tres puntos para La Máquina. Los goles de Andrés Montaño y José Paradela, dos de los futbolistas que atraviesan un gran momento en el equipo, reabrieron un debate que Joel Huiqui tendrá que resolver de cara a la Liguilla: ¿es posible juntar a sus dos talentos ofensivos sin perjudicar el funcionamiento colectivo? 

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Montaño atraviesa un momento que no admite discusiones

Lo de Andrés Montaño dejó de ser una buena racha para convertirse en una realidad futbolística. El mediocampista mexicano acumula 5 goles y 4 asistencias en sus últimos 7 partidos, luego de su gol contra León, una productividad extraordinaria que explica por qué se ha ganado un lugar cada vez más importante en la consideración del entrenador. Su capacidad para llegar al área, interpretar los espacios, definir desde el manchón penal y asistir lo transformó en uno de los futbolistas más influyentes de Cruz Azul. 

Paradela también tiene argumentos para ser titular

El problema para Huiqui es que del otro lado está un futbolista que ya demostró lo que puede ofrecerle a Cruz Azul. José Paradela fue, posiblemente, la figura más determinante de La Máquina durante la primera parte del Apertura 2026. Después de perderse algunos compromisos por cuestiones físicas, regresó ante León y necesitó apenas unos minutos para recordar su importancia: ingresó desde el banco y marcó el segundo tanto de la victoria. Paradela no puede ser considerado un futbolista más dentro de la rotación: es uno de los grandes diferenciales de este plantel.

La respuesta de Huiqui abre un debate necesario

Después del encuentro ante León, Joel Huiqui fue consultado sobre la posibilidad de juntar a Montaño como Paradela y dejó en claro que no es una decisión sencilla. "Es complicado meter a todo el mundo por dentro", explicó el entrenador, antes de mencionar las alternativas que tiene en esa zona, como Carlos Rodríguez, Agustín Palavecino y Erik Lira. También reconoció que combinar a todos resulta imposible y que las variantes deben responder a las necesidades de cada rival. El razonamiento tiene lógica: un equipo necesita equilibrio, ocupación de espacios y profundidad. Sin embargo, hay una cuestión que merece otra lectura: ¿por qué la presencia de dos futbolistas en gran momento tendría que ser un problema táctico en lugar de una oportunidad para potenciar al equipo?

PUBLICIDAD

Dos futbolistas de características que pueden complementarse

El primer argumento para pensar en ambos dentro del mismo once es que, aunque comparten capacidad para jugar por dentro, no necesitan ocupar exactamente los mismos espacios. Montaño demostró que puede desempeñarse como centrocampista o mediapunta, pero también partir desde la izquierda o la derecha, con libertad para acercarse al área. Paradela, por su parte, ha ofrecido buenas respuestas como extremo derecho, mediapunta e incluso como mediocampista interior. No son futbolistas encasillados en una única posición ni necesitan recibir siempre la pelota en el mismo sector. La versatilidad de ambos permite imaginar distintas sociedades sin que necesariamente se superpongan sus funciones.

PUBLICIDAD

Cuando hay talento y buenos momentos, el sistema también debe adaptarse

Si Montaño y Paradela comparten el campo, algún otro futbolista de los que habitualmente ocupan posiciones interiores podría tener que ceder su lugar. Y ahí aparece el verdadero trabajo de un entrenador: elegir, encontrar equilibrios y adaptar la estructura a las características de los futbolistas disponibles. No se trata de juntar nombres por juntar, sino de reconocer cuándo dos jugadores pueden potenciarse mutuamente. Los equipos que aspiran a ganar campeonatos necesitan variantes, pero también deben encontrar la manera de darle continuidad a sus futbolistas más determinantes. La jerarquía no garantiza compatibilidad, pero tampoco debería descartarse antes de intentar construirla.

Una alternativa con línea de cinco para aprovechar las bandas

Una de las posibilidades para resolver este dilema es utilizar una estructura con  dos carrileros. En ese escenario, Omar Campos podría ocupar uno de los costados, mientras que Jeremy Márquez, Alan Mozo o Rogelio González podrían ofrecer profundidad por el otro. Con esa distribución, Montaño y Paradela tendrían libertad para moverse por los carriles interiores, acercarse al área y asociarse sin que Cruz Azul pierda amplitud. Los encargados de proporcionar esa profundidad serían los futbolistas de banda, que podrían aprovechar los espacios generados por los movimientos de los dos mediocampistas ofensivos. No sería necesario sacrificar el juego exterior para juntar a los dos talentos.

PUBLICIDAD

Existe otra alternativa que merece consideración: mantener una línea de cuatro defensores y utilizar a Rodolfo Rotondi como extremo izquierdo. El argentino ya demostró que puede ofrecer recorrido, intensidad y profundidad en ese sector, por lo que su presencia permitiría construir un frente ofensivo con Montaño por el centro y Paradela por derecha. Por detrás, un doble pivote se encargaría de sostener el equilibrio y darle libertad a los tres futbolistas de ataque. Así, Cruz Azul podría conservar amplitud, contar con capacidad de desequilibrio por ambos costados y, al mismo tiempo, aprovechar la creatividad de dos jugadores que atraviesan un gran momento.as variantes no son incompatibles: requieren ajustar las funciones de cada integrante del equipo.

Dos opciones de ofensiva juntando a Montaño y Paradela.
Dos opciones de ofensiva juntando a Montaño y Paradela.
Photo: Especial Vamos Azul

El Apertura 2026 entra en su etapa decisiva y Cruz Azul tiene motivos para ilusionarse. El equipo de Huiqui encontró una regularidad importante, acumula resultados positivos y cuenta con alternativas ofensivas que pocos planteles de la Liga MX pueden presumir. En ese contexto, sería un error convertir la abundancia de talento en una limitación. Montaño está respondiendo con goles y asistencias; Paradela acaba de regresar y volvió a demostrar su capacidad para resolver partidos. No necesariamente tendrán que jugar juntos desde el primer minuto en todos los compromisos, pero sí parece necesario explorar una fórmula que permita aprovecharlos simultáneamente.

PUBLICIDAD

La respuesta a la pregunta que quedó instalada después del triunfo ante León debería ser afirmativa. Andrés Montaño y José Paradela pueden jugar juntos en Cruz Azul, porque tienen características para complementarse y porque existen distintas estructuras tácticas para conservar el equilibrio y la profundidad por las bandas. Huiqui tiene la última palabra y seguramente encontrará partidos en los que la rotación sea necesaria, pero La Máquina no debería resignarse a elegir entre dos de sus futbolistas más determinantes. 

PUBLICIDAD
Compartir este artículo
Sin comentarios aún

Iniciá sesión para unirte a la discusión

Iniciar sesión

Leer más