Santos Laguna Femenil superó 2-0 a Cruz Azul Femenil la noche del lunes 21 de septiembre en el Estadio Corona, en el duelo correspondiente a la Liga MX Femenil. La figura absoluta del compromiso fue Sasha Pickard al convertir un doblete lapidario, mientras que en la portería local la ecuatoriana Kathya Mendoza se transformó en una muralla.
El encuentro comenzó con intensidad alta y llegadas en ambas áreas, aunque fue La Máquina Femenil la que estuvo más cerca de abrir el marcador durante la primera mitad. Un potente disparo celeste se estrelló en el travesaño al minuto 22, antes de que un desafortunado rechace defensivo de Valeria Miranda le dejara servido el balón a Pickard para marcar el primer tanto santista a los 35 minutos de juego.
La reacción de las visitantes no se hizo esperar antes del descanso, pero se topó de frente con una brillante actuación de la guardameta rival. Kathya Mendoza intervino con dos atajadas monumentales en el cierre del primer tiempo, neutralizando los remates de media y corta distancia para sostener la ventaja de las Guerreras e irse al descanso con la tranquilidad del resultado a favor.
En el complemento, la tónica se mantuvo con un equipo cementero volcado al frente en busca del ansiado gol del empate. Alejandra Lomelí sacó un riflazo desviado de milagro por Mendoza al minuto 58, en una salvada frenética hacia arriba que terminó por apagar el impulso ofensivo del cuadro capitalino en el Estadio Corona.
El martillazo final de Pickard y el cierre en Torreón
Cuando Cruz Azul más arriesgaba en territorio rival, la contundencia de las locales volvió a hacerse presente para sentenciar la historia. Pickard firmó su doblete con un frentazo limpio al minuto 81, ganándole la posición a la zaga tras un cobro preciso para mandar el esférico al poste izquierdo e inhabilitar cualquier respuesta de la guardameta visitante.
Los nueve minutos agregados por el arbitraje solo sirvieron para certificar el control del conjunto lagunero en el mediocampo. Santos amarró tres puntos vitales ante su gente, propinando un duro descalabro a un Cruz Azul Femenil que pagó carísimo su falta de contundencia y los fallos puntuales en ambas áreas.
