El Clásico Joven entre Cruz Azul y América dejó una de las intervenciones más destacadas de la jornada para la escuadra celeste. Andrés Gudiño volvió a responder bajo los tres postes con una actuación sólida que revalidó la confianza del cuerpo técnico, sosteniendo el cero en un momento clave ante un rival de altísima jerarquía.

La jugada cumbre de la noche nació tras una combinación ofensiva que finalizó con un potente disparo de Raphael Veiga. El atacante sacó un zurdazo envenenado con trayectoria descendente y ajustada al poste, obligando a una reacción inmediata por parte del guardameta cementero cuando el balón ya buscaba red.

Sin embargo, el portero de La Máquina demostró una velocidad de reacción soberbia para impulsarse sobre su costado izquierdo. Gudiño metió un manotazo milagroso a mano cambiada para desviar la pelota al tiro de esquina, sellando una volada espectacular que desató el aplauso de los aficionados presentes en las tribunas.

La espectacular salvada no tardó en volverse tendencia entre la afición de La Noria por el grado de dificultad que exigía la acción. El arquero volvió a levantar la mano con argumentos sólidos en la lucha por la titularidad, mientras Kevin Mier sigue siendo visto de reojo por los aficionados.