Cruz Azul firmó una noche sumamente amarga en suelo fronterizo al caer 2-1 frente a los Xolos de Tijuana, sumando su segunda derrota consecutiva dentro del certamen local. El encuentro comenzó con un trámite intenso donde la escuadra local impuso condiciones desde los primeros minutos, acorralando a un conjunto cementero que no lograba acomodarse en la cancha.

El marcador se abrió cerca del descanso cuando Ignacio Rivero aplicó la ley del ex marcando el 1-0 para la jauría, pero la reacción celeste llegó de inmediato por obra de Nicolás Ibáñez al tiempo de compensación. Sin embargo, en el arranque del complemento apareció la joya mexicana Gilberto Mora para concretar un verdadero golazo con un potente disparo inalcanzable para Kevin Mier.

Con la desventaja en el marcador, el rendimiento futbolístico de La Máquina fue decreciendo de manera preocupante a medida que transcurrían los minutos de juego. A pesar de las variantes ordenadas desde el banquillo (incluyendo la cuestionada salida de Carlos Rodríguez), el equipo lució inconexo, sin claridad en los metros finales y exhibiendo serias grietas defensivas que Xolos estuvo a punto de capitalizar para ampliar la ventaja.

En la recta final del cotejo, el conjunto fronterizo generó las oportunidades más claras de gol mediante cabezazos de Ayrton Preciado y contragolpes de Mourad que exigieron las intervenciones de Mier. Cruz Azul careció de ideas y de empuje para comprometer el arco rival, mostrando un nivel de juego alarmante que impidió concretar el ansiado tanto de la igualdad a pesar de los seis minutos que otorgó el colegiado.

¡Podrá Huiqui revertir las cosas? (IMAGO7).

El silbatazo final confirmó un tropiezo que enciende las alarmas en el entorno cementero por el flojo funcionamiento colectivo exhibido. Con este resultado amargo en Tijuana, La Máquina deja escapar puntos valiosos en la tabla de posiciones y deberá corregir fallas de manera urgente antes de afrontar su próximo compromiso en la Liga MX.