Cruz Azul comenzaba el Clausura 2026 con la expectativa de reconciliarse con su afición y demostrar que alcanzar la Décima todavía es posible. El debut ante León no fue sencillo: errores defensivos y momentos de desconcierto pusieron a prueba la paciencia de los seguidores cementeros.
Desde el primer minuto, el partido se mostró intenso y dinámico. La Máquina buscó adueñarse del balón, moverlo con rapidez y generar ocasiones de peligro, pero encontró dificultades para imponer su ritmo. La defensa cometió algunos errores que León no tardó en aprovechar, mostrando su capacidad para salir rápido y poner en aprietos al equipo cementero.
Jorge Sánchez tuvo un descuido que facilitó el primer gol esmeralda, exponiendo una fragilidad en la última línea de Cruz Azul. Más adelante, en el complemento, León amplió la ventaja con un cabezazo de Bryan Colula, que dejó sin reacción a Andrés Gudiño y profundizó la sensación de desconcierto en el conjunto celeste.
A pesar de los contratiempos, Cruz Azul no bajó los brazos. En los últimos minutos, el equipo encontró un pequeño alivio gracias a una brillante acción colectiva. Mateo Levy inició la jugada tras un rebote en la defensa de León, y su pase encontró a Amaury Morales de espaldas al arco. Con visión y calma, Morales sirvió el balón a Agustín Palavecino, quien definió con precisión para abrir el marcador del descuento y dar aire a los celestes.
