Cruz Azul regresó a la actividad oficial tras la fecha FIFA con un duelo de alto voltaje en la Liga MX. Del otro lado aparecía un Pachuca en gran forma, con resultados recientes que respaldaban su crecimiento colectivo y lo convertían en un rival ideal para medir las aspiraciones de La Máquina en su intento por recuperar el liderato.
El encuentro no tardó en encenderse y ofreció un cóctel completo: goles tempraneros, errores determinantes y un clima cada vez más tenso. Andrés Gudiño quedó marcado desde el arranque con una equivocación que derivó en el primer gol de los Tuzos, mientras que Christian Ebere apareció antes del descanso para devolverle vida a los cementeros.
Ya en el complemento, Pachuca volvió a golpear con jerarquía gracias a un golazo de Salomón Rondón, obligando a Cruz Azul a asumir riesgos. Nicolás Larcamón no dudó en mover el banco y apostó por un esquema más agresivo, enviando al campo al Toro Fernández para acompañar a Nicolás Ibáñez en la búsqueda del empate.
El cierre del partido estuvo cargado de tensión y polémica. El propio Toro Fernández fue protagonista al recibir una dura entrada de Christian Rivera, quien se barrió con vehemencia y terminó impactando sobre su tobillo. La acción desató un conato de bronca entre ambos equipos, con Omar Campos y Erik Lira encabezando la reacción de Cruz Azul para defender a su compañero.
El VAR intervino y cambió el rumbo disciplinario
En medio del caos, el árbitro fue advertido desde el VAR para revisar la jugada. Tras observarla con detenimiento, corrigió su decisión inicial y transformó la tarjeta amarilla en una expulsión directa para el jugador de Pachuca. La roja no solo modificó el cierre del encuentro, sino que también dejó en evidencia la intensidad con la que se disputó cada pelota en un partido que tuvo de todo.
