Y un día perdió Cruz Azul: Atlante lo derrotó 2-3 en el Estadio Banorte y le cortó un invicto de más de cuatro meses. El trámite arrancó con una versión cementera que tuvo el balón pero careció de ideas claras para romper el cerco rival. La visita olió la pasividad del local, estrelló un remate en el poste y dejó en claro que no iba a regalar nada.

La debacle defensiva se concretó al minuto 44, cuando los Potros de Hierro abrieron el marcador en medio de reclamos por una falta no sancionada sobre Willer Ditta. Ya en el complemento, los cambios le dieron otra cara al equipo: aunque le anularon un tanto a Christian Ebere, Nicolás Ibáñez descontó al 59′ tras una gran asistencia de Charly Rodríguez.

Cuando La Máquina apretaba por la igualdad, un penal cometido por Ditta y sancionado vía VAR le permitió a Johan Julio estirar la ventaja visitante al 74′. El tramo final se transformó en un caos absoluto con la tecnología en el centro de la escena, anulando un penal previo por offside pero otorgando otro minutos después.

La gran oportunidad de meterse en partido llegó en el descuento, pero el Toro Fernández ejecutó un penal pésimo que atajó Óscar Jiménez al 90+3′. Pese al golpe anímico, el propio delantero charrúa asistió a Agustín Palavecino para el 2-3 al 90+10′, un descuento tan emotivo como insuficiente.

El tropiezo deja al descubierto grietas serias en el esquema defensivo que deben corregirse de inmediato. Perder la racha en casa de esta manera es un tirón de orejas a tiempo para un plantel que no puede permitirse regalar minutos en la alta competencia, en la antesala de la Leagues Cup 2026.

Tabla de posiciones: así queda Cruz Azul tras perder el invicto