En el marco de una nueva jornada del Apertura 2026 de la Liga MX, Cruz Azul salió al campo de juego con la firme intención de quedarse con los tres puntos ante Bravos de Juárez. Las expectativas en la previa eran altas para la afición cementera, que buscaba mantener su lugar en puestos de Liguilla.
En ese contexto, la previa estuvo marcada por movimientos tácticos interesantes dentro de la plantilla. El estratega Joel Huiqui sorprendió a todos con su XI inicial al alinear desde el arranque a piezas poco habituales en el esquema. Esta decisión terminó siendo clave para destrabar un compromiso que prometía ser muy disputado en la zona media.
La apuesta dio frutos de manera casi inmediata en los primeros minutos del partido. Tras una rápida jugada colectiva y un preciso centro al área por el sector derecho a partir de Agustín Palavecino, Andrés Montaño apareció completamente solo para mandar el balón al fondo de la red. Definió con serenidad y estampó el 1-0 prematuro para La Máquina, desatando el festejo de los celestes.
Con esta anotación madrugadora, el equipo logró romper el cerrojo defensivo del rival y manejar los tiempos con mayor tranquilidad. La anotación de Montaño justificó la confianza otorgada por el cuerpo técnico, quien ya estaba contento con su tanto de la fecha pasada contra Pumas UNAM.
