Cruz Azul entra en los últimos días del mercado de fichajes del Apertura 2026 con una situación particular. La Máquina no atraviesa una reconstrucción ni necesita corregir el rumbo de un proyecto que haya comenzado mal. Todo lo contrario: llega a esta instancia como campeón del Clausura 2026 y después de haber confirmado su fortaleza en el Campeón de Campeones y en la Concacaf.
En ese contexto, la discusión dentro de La Noria pasa por una pregunta concreta: ¿realmente hace falta incorporar a alguien más? De acuerdo con lo revelado por Adrián Esparza Oteo en el programa Insiders, de TUDN, existen distintas posturas al respecto, aunque una de ellas tomó especial fuerza en los últimos días.
La idea es mantener prácticamente intacto al plantel que ya demostró su capacidad para competir y ganar. Para quienes sostienen esa postura, tocar demasiado un grupo que consiguió resultados importantes podría terminar siendo contraproducente, especialmente cuando también existe un vestidor fuerte y un ambiente que se considera uno de los grandes activos del equipo.
Pero hay una pieza que todavía puede cambiar el escenario. Erik Lira continúa está a detalles de cerrar su traspaso a Europa, y su eventual salida sería el movimiento capaz de modificar los planes de Cruz Azul durante los últimos días de la ventana de transferencias.
Cruz Azul define su postura para el cierre del mercado
Adrián Esparza explicó que una de las posiciones considera que el plantel campeón debe ser respetado y que no existe una necesidad imperiosa de realizar modificaciones. Este argumento parte de lo que la plantilla consiguió durante los últimos meses: respondió en Liga MX, conquistó el Clausura 2026 y posteriormente el Campeón de Campeones.
Por eso, la directiva no tendría como prioridad salir al mercado simplemente por incorporar. La intención sería evitar movimientos que no respondan a una necesidad concreta y preservar la estructura que permitió a Cruz Azul convertirse nuevamente en un equipo protagonista.
La postura resulta particularmente significativa si se considera que, antes del cierre del mercado, también habían aparecido nombres como César Montes, Juan Brunetta y distintas necesidades como un lateral derecho y un centrodelantero. Sin embargo, una cosa es identificar posiciones que podrían potenciarse y otra muy diferente considerar imprescindible un nuevo fichaje.
¿Y qué pasa con César Montes?
El nombre del Cachorro forma parte de esta historia, aunque su situación es diferente. El defensor lleva varios meses en el radar de Cruz Azul y la posibilidad de incorporarlo llegó a tomar fuerza en distintos momentos del mercado.
El principal obstáculo ha sido económico. La negociación con Lokomotiv de Moscú se mantuvo durante semanas sin alcanzar un acuerdo definitivo, debido a la distancia entre las pretensiones del club ruso y lo que Cruz Azul estaba dispuesto a pagar. En días anteriores había surgido una vía: si Lira era vendido, La Máquina podía utilizar parte de esos recursos para reflotar la operación.
La posibilidad, sin embargo, debe entenderse dentro de ese contexto y no como una decisión irreversible. El planteamiento más reciente expuesto por Esparza apunta a que la salida de Lira no obligaría a Cruz Azul a buscar un reemplazo.
Los fichajes que ha realizado Cruz Azul en los últimos mercados
En los últimos mercados, Cruz Azul ha optado por reforzar su plantilla con movimientos puntuales y de perfiles diferentes. Para el Apertura 2026 llegaron Alan Montes y Juan José Calero; previamente, en el Clausura 2026, se incorporaron Agustín Palavecino, Christian Ebere y Nicolás Ibáñez, mientras que para el Apertura 2025 arribaron José Paradela y Jeremy Márquez. Esta política ayuda a entender por qué la directiva evalúa con cautela la posibilidad de sumar nuevas piezas antes del cierre de la ventana.
