La pausa de todas las ligas del mundo ha hecho que la creatividad y solidaridad de los equipos estén a flor de piel y compartan, a través de las redes sociales, gestos de camaradería que anulan todo resquicio de competitividad en una época lastrada por el coronavirus.
El último “reto” impuesto entre los equipos ha sido el de publicar el gol más agónico que se recuerde en cada uno de los conjuntos. A Cruz Azul le tocó el turno y escogió uno de Marco Fabián, que además fue nominado al Premio Puskas del 2014.
Fue un 15 de febrero del 2014, corría el minuto 92 de partido entre Cruz Azul y Puebla que se mantenía con el marcador a cero. Israel Castro mandó un centro elevado que MarcoFabián bajó con prestancia en los alrededores del área. De espaldas al arco, y en un gesto de pura calidad técnica, amagó con darse vuelta y encontró una rendija del rival y por allí se coló, y sin ver el arco ni al portero, tiró un globo elevado que parecía nunca bajar y que terminó por ‘bañar’ al guardametay colarse entre el arco y así desatar la euforia celeste.
El tanto le daba los tres puntos a Cruz Azul que se quedaba con un partido destinado a terminar en tablas. El gol fue de tanta calidad técnica que estuvo nominado al Premio Puskas del 2014, entregado al mejor gol de toda la temporada. El galardón terminó llevándoselo James Rodríguez por su gol a Uruguay en el Mundial de Brasil 2014, pero el hecho de estar nominado, ya era premio suficiente para el ex cementero.
Marcos Fabián jugó un total de 36 encuentros con Cruz Azul en los que disputo un total de dos mil 743 minutos, y convirtió siete anotaciones además de tres asistencias. En declaraciones recientes, el jugador manifestó tener “las puertas abiertas en Cruz Azul” ante una posible vuelta al conjunto de La Noria.
