La derrota de Cruz Azul contra el Atlante del fin de semana se vio envuelta en un incidente que tuvo lugar tras el final de ese partido. Los árbitros de aquel encuentro denunciaron amenazas de muerte en los alrededores del Estadio Banorte tras la finalización del choque.
Todo el cuerpo abitral, encabezado por Abraham Jesús Quirarte, denunció públicamente una agresión por parte de los cuerpos policiales que se encontraban a las afueras del recinto deportivo.
De acuerdo al diario Reforma, los primeros en publicar los hechos, uno de los árbitros confirmó a una de las periodistas de ese medio haber recibido amenazas de muerte por parte del cuerpo policial. “Me dijo que me iba a disparar”, relató en la denuncia uno de los colegiados.
La escala de los acontecimientos fue creciendo después de que se publicaron varios videos por redes sociales en donde se ve discutir de manera acalorada a los árbitros con los cuerpos de seguridad. Todo habría empezado cuando la policía detuvo el vehículo de los árbitros tras detectar que el conductor intentó circular en sentido contrario.
La SSC niega agresión hacia los silbantes
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México fijó su postura después de que el incidente se hiciera de dominio público. Según el organismo por medio de un comunicado, no hubo amenazas de muerte de ningún tipo y todo derivó por una infracción de tránsito por parte del vehículo en el que se encontraba el cuerpo arbitral.
“Cabe señalar que, de manera regular en todos los partidos de futbol que se realizan en los Estadios de la Ciudad de México, a solicitud de las autoridades correspondientes, se ofrece el apoyo de acompañamiento y escolta tanto para el arribo como para el desfogue del cuerpo arbitral, sin embargo, en esta ocasión al término del encuentro se informó a la Subsecretaría de Control de Tránsito que no se requería el servicio a la salida.”, se lee en parte del comunicado.
