El nombre de Cruz Azul sonó durante las últimas semanas para protagonizar un choque histórico. En España se especuló de manera concreta con la posibilidad de que La Máquina fuera el rival invitado del FC Barcelona para la disputa del emblemático Trofeo Joan Gamper, choque que significaría el regreso de la plantilla culé a la mítica cancha del Spotify Camp Nou.

La opción de ver al conjunto cementero frente al gigante europeo generó una expectativa enorme tanto en México como en la afición celeste. Más allá del indudable prestigio deportivo que representaba medirse ante el cuadro dirigido por Hansi Flick, representaba una inyección económica sumamente atractiva para La Noria, pues este tipo de amistosos internacionales suelen reportar millonarias ganancias por concepto de taquilla y derechos.

Sin embargo, la cúpula blaugrana terminó inclinándose por otra de las alternativas ya que hizo oficial que el cotejo se disputará el próximo 19 de agosto contra el Al Ahly egipcio, uno de los clubes más laureados de África, sellando un acuerdo institucional que dejó de lado la candidatura de la escuadra mexicana.

La elección del cuadro africano responde directamente a los recientes vínculos comerciales y deportivos entre ambas instituciones. El pacto para cruzarse este verano en Cataluña se acordó durante las negociaciones por Hamza Abdelkarim, atacante egipcio de 18 años que jugó cedido en la cantera culé y por quien el Barça terminó abonando 1,5 millones de euros tras firmar un destacado rendimiento de ocho goles en apenas 11 partidos.

De esta manera, el espectáculo estival en la Ciudad Condal servirá para que la afición catalana conozca a sus nuevas incorporaciones de renombre, destacando las figuras de Anthony Gordon y Karim Adeyemi. Pese a que la dirección deportiva culé no tendrá cerrada la plantilla definitiva para esa fecha, el evento marcará el puntapié inicial para un año exigente donde buscarán pelear todos los frentes tras un mercado de fichajes agitado.

El panorama de Cruz Azul tras desvanecerse la cita

A pesar de que no se concretó el cruce soñado ante el Barcelona, en Cruz Azul mantienen la mente completamente enfocada en los objetivos locales. El cuerpo técnico continuará con su planificación habitual para el certamen continental y doméstico, priorizando la puesta a punto del plantel para encarar la exigente agenda del semestre con la máxima ambición de seguir sumando títulos a las vitrinas de La Noria.