Cruz Azul y femenil vieron acción este martes 17 de marzo. Los primeros se midieron a los Rayados de Monterrey en la vuelta de los octavos de final de Concachampions; y las segundas hicieron lo propio contra el Santos Laguna en una fecha más del Clausura 2026.

Ambos terminaron con resultados positivos para la institución cementera. Pero de lo que se habló en los titulares de la prensa deportiva fue de sendas obras de arte que tuvieron lugar en ambos partidos: y los dos tienen como protagonista a Cruz Azul.

Ivonne Gutiérrez abrió el marcador para las cementeras con un gol que posiblemente compita por el premio Puskas al mejor del año. Chino tomó el balón a unos 20′ metros del área y mandó un misil que se incrustó en el ángulo de la portería del Santos.

Ni el mismo Thibaut Courtois abría podido hacer algo ante el disparo de Gutiérrez. Pocos minutos más tarde, José Paradela dibujó una obra de arte para el recuerdo y que sepultó las esperanzas de Rayados ante cualquier tentativa de remontada.

La obra de arte de José Paradela

Tras un centro de Omar Campos, Paradela quedó de espaldas al arco y definió con uno de los tantos recursos que presume en su repertorio: de tacón. El mediocampista argentino no tenía visión del arco pero sí conciencia de dónde poner el balón para subir el marcador.

Fue un taquito de época que desde Cruz Azul y la propia Concachampions definieron como obra de arte. Incluso Paradela se llevó el premio al mejor jugador del partido después de marcar uno de los mejores goles de la temporada.