Alexis Gutiérrez está viviendo una etapa difícil en su carrera profesional. Después de dejar Cruz Azul y fichar por el Club América, el mediocampista atreviesa una montaña rusa de sensaciones en Coapa que se vinieron intensificando desde la llegada de Guillermo Almada al banquillo azulcrema.

A principios de temporada se habló de su salida a España. Martin Anselmi lo quería en el Elche. Sin embargo, los de Coapa no aceptaron la oferta del club español y privaron a Gutiérrez de cumplir el sueño de jugar en Europa.

Y para nada. Con Almada en los mandos, el ex futbolista de Cruz Azul apenas ha tenido participación con el equipo. Es más, el último golpe bajo llegó el fin de semana pasado en la disputa del Clásico contra Chivas: Gutiérrez no fue ni convocado.

No se trató de ninguna lesión. Fue una decisión técnica. Para colmo de males, el entrenador uruguayo prefirió llamar a Franco Rossano, un canterano de Las Águilas que vio pocos minutos contra el Atlante y que desde entonces no ha tenido más participación.

Hace frío lejos de Cruz Azul

El de Gutiérrez es otro de los casos de futbolistas que salen de La Máquina y empiezan a vivir una realidad complicada. Misael Domínguez, amigo íntimo de Alexis, también vive las mieles de lo que es jugar fuera de las instalaciones de La Noria.

A Uriel Antuna le pasó algo similar cuando emigró a los Tigres UANL. Luis Romo fue otro que lo pasó mal en su primera etapa en Chivas a pesar de que en la actualidad se asentó con Gabriel Milito en el banquillo. Tan solo unos pocos nombres han logrado triunfar más allá de Cruz Azul, lo que habla de la importancia que tiene para un futbolista desarrollarse en una institución como la cementera.