Cruz Azul está a las puertas de un nuevo desafío en la Leagues Cup 2026. Frente a Chicago Fire, La Máquina no solamente buscará cerrar de la mejor manera la fase de grupos: también tendrá la oportunidad de confirmar que algo cambió en su interior.

Hoy, desde el interior del plantel, existe la sensación de que Cruz Azul puede responder ante la adversidad sin quedar atrapado en los fantasmas que durante años acompañaron al club. Y nadie parece entender mejor esa transformación que Joel Huiqui.

El actual DT cementero conoce desde dentro el peso de aquellas etiquetas que hablaban de un equipo que podía tener el partido controlado y terminar perdiéndolo. Por eso, cuando habla de la evolución de La Máquina, no lo hace solamente desde su posición como estratega. También, desde la experiencia de quien alguna vez sufrió en carne propia las famosas ‘cruzazuleadas’.

Joel Huiqui, de las ‘cruzazuleadas’ a una mentalidad ganadora

Huiqui fue directo al hablar de uno de los principales aspectos que Cruz Azul todavía debe mejorar: dejar de conceder determinados momentos de los partidos que pueden complicar innecesariamente el trámite. Allí, reconoció que los arranques y algunos pasajes posteriores al descanso todavía representan un desafío.

Esa capacidad de reconocer los errores es, para Huiqui, una señal de madurez. Cruz Azul no pretende presentarse como un equipo perfecto, sino como un conjunto que entiende qué debe corregir para acercarse a su mejor versión.

Y allí aparece uno de sus mayores méritos. Huiqui no solamente busca modificar comportamientos dentro de la cancha: también intenta construir una mentalidad capaz de sostener al equipo cuando el partido se vuelve incómodo.

Recordó que durante su etapa como jugador le tocó cargar con aquellas etiquetas que perseguían a Cruz Azul cuando una ventaja se transformaba en una derrota inesperada. “Me tocó, como jugador, recibir ese tipo de etiquetas; ser parte de un equipo que iba ganando un partido, le daban la vuelta, se complicaba todo y terminabas viviendo situaciones muy complejas”, expresó.

Ahora, desde el banquillo, su lectura es completamente diferente. “Han generado un convencimiento interno en donde independientemente del resultado, sea en contra o sea a favor, ellos siempre quieren ganar y eso es una ventaja”, explicó.

El trabajo de Joel Huiqui para recuperar la identidad de Cruz Azul

Para conseguirlo, Huiqui ha recurrido a algo que va más allá de una indicación táctica: recordarles a sus propios futbolistas quiénes son y qué han conseguido. Puso como ejemplo a Agustín Palavecino, quien ya sabe lo que significa ser campeón con Cruz Azul y también conquistar el Campeón de Campeones. Pero su argumento no se limita al mediocampista argentino.

El exitoso paso de Joel Huiqui al frente de Cruz Azul. (Vamos Azul / ChatGPT)

Huiqui entiende que cada integrante del plantel tiene una historia, logros y experiencias que pueden convertirse en herramientas para competir con mayor seguridad. Su trabajo consiste, en parte, en hacer que los jugadores vuelvan a reconocerse en esas capacidades. “Somos un plantel muy capaz”, sostuvo.

Ese convencimiento también ayuda a explicar por qué Huiqui se anima a hablar de identidad. Para el entrenador, el equipo ya no está simplemente acumulando resultados: está construyendo una personalidad reconocible dentro de la cancha. “Hoy el equipo tiene identidad, hoy el equipo tiene alma”, afirmó.