El Estadio Cuauhtémoc vivió una noche redonda. Goles, dominio absoluto y una clasificación sin sobresaltos marcaron la goleada de Cruz Azul sobre Vancouver FC en la primera ronda de la Concachampions 2026. Pero más allá del contundente 5-0, la historia del joven Jorge Rodarte que cumplió un sueño con la camiseta celeste y no olvidó de dónde viene.
La serie prácticamente definida desde la ida permitió que Nicolás Larcamón apostara por una rotación inteligente. Tras la abultada diferencia conseguida en Canadá, el técnico dio espacio a jugadores que normalmente esperan su oportunidad desde el banquillo.
Jorge Rodarte fue uno de los grandes beneficiados. Ingresó en una línea defensiva alternativa junto a Willer Ditta y Amaury García, ocupando el lugar habitual de Gonzalo Piovi. Al minuto 67, cuando el partido ya estaba inclinado tras el hat-trick de Luka Romero, se sumó a la fiesta.
Con determinación, atacó el área y firmó su primer gol en Primera División con la camiseta de Cruz Azul. Un tanto que desató el festejo colectivo… y una emoción imposible de esconder. Porque no fue un gol más. Fue el primero. El que todo jugador sueña. Y lo sabía.
La emotiva dedicatoria de Jorge Rodarte tras su primer gol con Cruz Azul
Tras el silbatazo final en Puebla y todavía con la adrenalina recorriéndole el cuerpo, Rodarte pasó por zona mixta. Ahí, lejos del ruido del estadio pero con el corazón acelerado, dejó una declaración que resonó más que cualquier estadística.
“Muy, muy feliz por mi primer gol, es una emoción que se puede explicar con muy pocas palabras. En el vestidor todos me felicitaron, la verdad es que somos todos una gran familia, así que muy feliz por eso. Se lo dedico a mi familia, en especial a mi mamá, que siempre ha estado allí”, soltó el joven defensa.
No hubo frases ensayadas. Solo sinceridad. En un equipo que presume unión y competitividad interna, Rodarte destacó el respaldo del grupo. Habló de la unión en el vestidor. Y dejó claro que su logro individual tiene raíces profundas, sustentado en el apoyo de su familia. Detrás del profesional hay una historia de esfuerzo silencioso. Y esa noche, hizo visible ese camino.
