El reencuentro entre Cruz Azul y Nacho Rivero terminó teniendo un capítulo especial en Tijuana. El uruguayo, ahora defendiendo la camiseta de Xolos, volvió a enfrentarse a La Máquina y tuvo la oportunidad de marcarle a uno de sus exequipos.
El partido correspondiente a la cuarta jornada del Apertura 2026 tenía varios ingredientes para ser especial. Rivero había sido capitán y una de las caras más reconocibles del conjunto cementero durante los últimos años, pero esta vez estaba del otro lado.
Y el destino quiso que fuera protagonista. Sobre los 44 minutos, Gilberto Mora desbordó por la banda y envió un centro raso que encontró a Rivero dentro del área. El mediocampista uruguayo apareció para rematar de primera y poner el 1-0 para Xolos. Pero la anotación no fue lo único que llamó la atención.
El festejo de Nacho Rivero que abrió el debate
Después de marcarle a Cruz Azul, Rivero corrió hacia la esquina y gritó el gol con mucha intensidad antes de fundirse en un abrazo con sus compañeros. No hubo un gesto de disculpa hacia su exequipo y la celebración rápidamente generó comentarios entre los aficionados.
Tras el encuentro, el propio futbolista explicó por qué decidió festejar de esa manera. Y dejó claro que su intención no era esconder la intensidad con la que vive el futbol. “Vivo el futbol de una manera muy intensa. Muchos quizás no lo puedan entender y se enojarán. Tienen sus motivos. Yo cuando estuve en Cruz Azul y marqué gol también lo grité porque defendía esa camiseta. Pero hoy defiendo esta”, explicó Rivero después del partido.
El uruguayo también se encargó de remarcar que su pasado en La Máquina no había sido borrado por su salida. “El día que me fui de Cruz Azul lo dejé claro: me entregué en cuerpo y alma, y eso nadie me lo puede reprochar. Cero resentimientos con Cruz Azul”, agregó. Sin embargo, para Tito Villa el festejo podía tener una lectura adicional.
Tito Villa encontró otro significado detrás del grito de Rivero
Durante El Podcast de La Máquina, Emanuel Villa analizó la celebración y defendió, en primer término, el derecho de los futbolistas a exteriorizar sus emociones de la manera que consideren. Para el exdelantero, el festejo tampoco había sido una provocación desmedida contra Cruz Azul. La interpretó como una reacción propia del momento y de la intensidad con la que el uruguayo suele vivir este deporte.
“Hay que respetar también a los futbolistas de cómo ellos viven este tipo de situaciones. Yo creo que también en ese festejo, que tampoco fue un grito así de que se agarró… Fue un grito ahí en corto, gritándolo, pareciera de manera interna, prácticamente ahí corriendo por la línea de meta hasta que se abrazó con sus compañeros”, explicó Villa.
Pero después, Villa consideró que el grito podía tener un componente emocional relacionado con la forma en la que Rivero dejó Cruz Azul. “Yo creo que ese grito también tenía un poco de desahogo por cómo él terminó saliendo. O sea, fue para otra gente ese grito. Lo sentí así”, señaló el exjugador.
Esparza reveló cómo habría vivido Rivero su salida de Cruz Azul
Adrián Esparza aportó otro elemento al análisis. El periodista contó que había saludado a Rivero en el estacionamiento después del encuentro y que lo había visto contento con su presente en Tijuana.
Allí, también recordó que habría quedado afectado por la forma en la que terminó su etapa con La Máquina. “Él terminó dolido, molesto de la forma en la cual salió. Ya hay distintas versiones, las conozco, he hablado con Nacho de eso. Siempre ha querido que no se hable de más, en el sentido de su salida”, explicó.
“Nacho creo que se siente un poco traicionado, por decirlo de alguna forma, por la forma en la cual salió, la fecha en la cual salió. ¿Te acuerdas? Era un 2 de enero, si mal no recuerdo, o sea, iba arrancando el año. Y porque aparte fue sorpresivo, no estaba presupuestado”, agregó.
