La novela de la localía de Cruz Azul sumó un nuevo capítulo, quizás el más inesperado hasta ahora. En medio de semanas marcadas por la incertidumbre, conflictos contractuales y decisiones contrarreloj, el club parecía haber encontrado una solución provisional… pero todo cambió en cuestión de horas.

La Máquina venía de romper relaciones con el Estadio Banorte tras diferencias con Grupo Ollamani, particularmente por modificaciones en las condiciones comerciales del contrato vigente. Esto obligó a la directiva a moverse rápidamente para asegurar una sede de cara al Apertura 2026, en un contexto donde el tiempo juega en contra.

Ante este escenario, el plan más avanzado apuntaba al Estadio Ciudad de los Deportes. Incluso, Cruz Azul ya había solicitado formalmente jugar allí como local, aunque la aprobación dependía de revisiones, especialmente por el estado del terreno de juego. Todo indicaba que ese sería el camino… hasta este viernes 17 de julio.

Giro de última hora: Cruz Azul volvería al Estadio Banorte

Durante la mañana, el periodista de ESPN, César Caballero, reveló que la historia estaba lejos de cerrarse. Según su información, desde Ollamani buscaron reabrir el diálogo con Cruz Azul para destrabar el conflicto y permitir el regreso al Estadio Azteca. Incluso, aseguró que el contrato con el Ciudad de los Deportes aún no estaba firmado y que existía un escenario completamente abierto, con un “50% de probabilidades” de que la Máquina volviera a Santa Úrsula.

Sin embargo, apenas más tarde, la narrativa dio un giro aún más contundente. Adrián Esparza Oteo, de TUDN, informó que el acuerdo con el Estadio Banorte está prácticamente cerrado. De acuerdo con su reporte, Cruz Azul ya comenzó a retirar trabajadores del Ciudad de los Deportes y alista su regreso al Azteca, dejando entrever que la decisión está tomada. “Cruz Azul jugará en el mejor estadio del mundo”, lanzó.

¿Qué hay detrás del cambio y cómo impacta en Cruz Azul?

Todo apunta a una reactivación clave en las conversaciones entre Cruz Azul y Ollamani, que habría destrabado el conflicto en tiempo récord. En lo deportivo, este cambio representa un alivio significativo. Volver al Estadio Banorte implicaría estabilidad logística, mejores condiciones operativas y un entorno ya conocido para el plantel. Además, evitaría los riesgos asociados al estado del campo en el Ciudad de los Deportes, que era uno de los principales obstáculos.

Cruz Azul estaría cerca de cerrar su regreso al Estadio Banorte. (Creado con Google Gemini)

A nivel institucional, también se trata de una decisión estratégica. Mientras el club busca avanzar en el proyecto para construir un nuevo estadio, con miras a inaugurarlo en 2029, necesita una sede confiable para transitar este periodo. En ese sentido, el Azteca aparece nuevamente como una solución puente, pese a las tensiones recientes.