Cruz Azul y Toluca se ven las caras en una vibrante edición del Campeón de Campeones, disputando una auténtica batalla por la gloria absoluta. En un marco pletórico de aficionados celestes que colmaron las tribunas, la escuadra de La Noria saltó al terreno de juego con la firme convicción de conquistar el segundo título del año.
Durante los primeros pasajes del compromiso la paridad fue absoluta, con ambos conjuntos priorizando el orden táctico por encima del riesgo ofensivo. Tras media hora con contadas aproximaciones, la acción más clara hasta ese momento había sido una sensacional atajada de Kevin Mier para ahogarle el grito de gol a Nico Castro, deteniendo un remate peligroso que amenazaba con romper el cero en la portería cementera.
Sin embargo, a los 30 minutos del primer tiempo apareció la magia asociativa para destrabar un choque sumamente trabado en la mitad de la cancha. Charly Rodríguez filtró un pase preciso al borde del área rival para que José Paradela, con absoluta frialdad y categoría, sacara un derechazo potente y esquinado por bajo que superó la estirada del guardameta rival para gritar el 1-0 que desató la locura en el banquillo celeste.
Esta anotación confirma el formidable momento que atraviesa el atacante argentino vistiendo los colores de La Máquina en momentos de máxima presión. Cabe recordar que Paradela ya había sido determinante al convertir en la liguilla pasada ante Atlas, ratificando su enorme peso colectivo para aparecer en los partidos decisivos y consolidarse como una de las llaves del gol más confiables en el esquema táctico.





