A comienzos de año sucedió algo increíble (para mal) dentro de Cruz Azul: Miguel Ángel Borja, quien hacía semanas se entrenaba como primer equipo para ser el delantero estrella, se marchaba tras esperar en demasía para firmar su contrato. A partir de allí, un montón de especulaciones comenzaron a circular.
Que lo bajó Iván Alonso, que no le cerraba a Nicolás Larcamón, que parte de la directiva no lo había pedido… lo cierto es que su repentina salida molestó mucho a la afición cementera en aquel momento. Sin embargo, tiempo después llegó un ‘desconocido’ Christian Ebere, pieza clave en la décima de La Máquina.
Pero cuando el nombre del colombiano parecía enterrado para los celestes, su reciente llegada al América reavivó muchas cosas en ambas partes. Tal es así que el Colibrí metió una clara indirecta en sus primeras palabras como futbolista azulcrema, las cuales no pasaron inadvertidas para nadie.

ver también
Cruz Azul no buscaría fichaje para reemplazar a Erik Lira: la decisión que reveló Adrián Esparza
“Llegué al más grande de México. Tuve la oportunidad de platicar cuando estaba en el Mundial de Rusia con gente de acá que me quería, en ese momento Palmeiras no quiso venderme. Cuando apareció la oportunidad esta vez dije, ‘ahora sí la voy a tomar’. Fue algo especial porque sabemos la grandeza que tiene este club“, expresó.
El futbolista con pasado en River, que ahora portará con el número 93, ha sido claro con su mensaje, se siente por completo comprometido al haber llegado “al equipo más importante de México”, por lo que no tiene la intención de no competir con sus compañeros para que se hagan bien las cosas.
¿Qué había dicho Borja tras irse de Cruz Azul?
Tras casi tres semanas de entrenar en vano en La Noria, el cafetero expresó ante la prensa: “Llegué desde el 26 de diciembre con toda mi familia a México, era mi primera vez y fue en esa fecha porque quería conocer el país; ya teníamos todo coordinado con el presidente (Víctor Velázquez). hice los exámenes médicos, todo salió bien, pero el cupo que era lo más importante no estaba y se tardó demasiado“.
“De mi parte y de mi familia tuvimos mucha paciencia al ver que no se daban las cosas en la primera, segunda fecha y ya en la tercera se salió todo de control. Yo necesitaba ubicar a mi familia en la casa y demás y no se podía porque no había firmado el contrato federativo“, finalizó Borja en su relato.





