Cruz Azul atraviesa una etapa en la que las exigencias son cada vez mayores. Después de dejar atrás una sequía de más de dos décadas con la Novena de 2021 y conquistar la Décima en el Clausura 2026, La Máquina tiene por delante un desafío tan importante como volver a ser campeón: mantenerse en la cima del futbol mexicano.
Con Joel Huiqui al frente del equipo, el conjunto cementero busca prolongar su protagonismo y alimentar el sueño del bicampeonato. Sin embargo, el camino también presenta interrogantes, especialmente por la falta de contundencia que atravesaron sus delanteros en los últimos juegos, una situación que ha generado cuestionamientos entre los aficionados.
Pocos conocen esa presión como Pablo Zeballos, exdelantero paraguayo que defendió la camiseta de Cruz Azul y compartió vestuario con el actual entrenador. En entrevista exclusiva con Vamos Azul, el exfutbolista recordó su etapa en La Noria, habló del presente del club y dejó una serie de recomendaciones tanto para Huiqui como para los atacantes cementeros.
Pablo Zeballos reveló qué debe hacer Joel Huiqui para llevar a Cruz Azul al bicampeonato
Aunque la distancia le impide seguir al detalle todos los partidos de Cruz Azul, Zeballos reconoció que continúa pendiente de los resultados del equipo. El paraguayo celebró especialmente el último campeonato, no solamente por su cariño hacia la institución, sino también por el vínculo que mantiene con Joel Huiqui. "Es una excelente persona, un gran profesional. Me puse muy contento también por él, obviamente, por el club, por todo lo que representa, porque obviamente sigue quedando ese cariño por toda la gente también que todavía sigue trabajando dentro del club", expresó.
Sin embargo, el exdelantero realizó una confesión inesperada sobre su antiguo compañero. Durante su etapa en La Noria, Huiqui no era precisamente uno de los futbolistas a los que imaginaba construyendo una carrera como entrenador. "En el caso de Joel siempre fue un tipo muy tranquilo, muy callado. Siéndote sincero, no le veía como entrenador. Por ahí le veía más como técnico a Beltrán, un poquito más a Torrado. Capaz se me está escapando alguien más, quizá Carlos Bonet mismo también, por cómo se desenvolvían y cómo ordenaban, cómo manejaban al grupo", recordó.
El tiempo terminó demostrando que Huiqui tenía otro camino preparado. Y ahora, después de verlo consagrarse campeón, Zeballos considera que el gran desafío del entrenador no pasa únicamente por repetir los buenos resultados, sino por evitar que el éxito termine convirtiéndose en conformismo. "Hay que tratar de inculcar, de insistir, justamente, con el plantel, que no se cansen de ganar, porque yo creo que esa es la parte más difícil de por ahí cuando terminas siendo campeón o te está yendo bien, y te conformas con eso", explicó.
Para el paraguayo, la grandeza de Cruz Azul obliga a sostener esa ambición incluso después de levantar un trofeo. En ese sentido, puso como ejemplo al PSG, destacando la mentalidad de un equipo que, pese a conquistar títulos, mantiene el deseo de seguir compitiendo. "Creo que primero pasa mucho por la mentalidad de cada uno, de cada equipo, con ese deseo de seguir compitiendo, de meterte en la cabeza de que no tenés que cansarte de ganar", sostuvo. Así, su mensaje para el DT apunta a una cuestión fundamental en la búsqueda del bicampeonato: conseguir que el plantel mantenga intacta el hambre de gloria que lo llevó a conquistar la Décima.
Las tres condiciones que Pablo Zeballos considera indispensables para ser delantero de Cruz Azul
Más allá del desafío colectivo, otro de los temas que rodea la actualidad cementera en los últimas semanas es el rendimiento de sus atacantes. La falta de gol colocó nuevamente a los centrodelanteros bajo la lupa, una situación que Zeballos conoce perfectamente por su experiencia en el futbol mexicano. El paraguayo llegó a Cruz Azul en 2008 y formó parte de un plantel que disputó dos finales de Liga MX durante aquel año y luego otras dos en 2009 (Apertura y Concachampions). Por eso, sabe que vestir la camiseta celeste implica convivir con una exigencia permanente, especialmente para quienes tienen la responsabilidad de convertir.
Consultado sobre lo que necesita un delantero para triunfar en una institución de semejante magnitud, Zeballos identificó tres condiciones fundamentales: tranquilidad, oportunidades de gol y una personalidad especial para soportar la presión. "Yo creo que un delantero necesita tres cosas, y más todavía para los clubes grandes. Primero, tranquilidad. Lo segundo, tratar de tener muchas situaciones de gol, que el equipo te pueda generar situaciones de gol, porque a partir de ahí es mucho más fácil. Y lo tercero tenés que ser medio loco para estar en los clubes grandes", aseguró.
La última condición fue la más llamativa de su reflexión. Sin embargo, el exfutbolista aclaró que no se refería a una actitud irresponsable, sino a la convicción que necesita un atacante para asumir el protagonismo cuando el equipo más lo necesita. "Medio loco en el sentido de decir 'Bueno, yo te voy a definir este partido', porque puede ser callado, pero de saber que ese jugador te va a definir un partido", explicó.
Para Zeballos, esa personalidad resulta determinante en los equipos grandes. No alcanza únicamente con tener condiciones técnicas o ubicarse correctamente dentro del área: también es necesario asumir la responsabilidad de resolver partidos y convivir con las expectativas de miles de aficionados. Una reflexión que adquiere especial relevancia en Cruz Azul, donde cada oportunidad desperdiciada puede aumentar los cuestionamientos y cada gol puede cambiar por completo la percepción sobre un delantero.
El consejo de Pablo Zeballos para los delanteros de Cruz Azul ante la falta de gol
Al profundizar sobre las sequías goleadoras, Zeballos introdujo una distinción importante: no todos los partidos sin convertir deben analizarse de la misma manera. Para el paraguayo, existe una diferencia considerable entre un delantero que apenas recibe una oportunidad y otro que desperdicia varias ocasiones claras. "Una cosa es que no hagas goles y tenés solamente una chance en todo el partido. Ahora si tenés tres, cuatro, cinco ocasiones de gol y fallas, bueno, ahí es por ahí donde el delantero puede estar en una mala racha, no está pudiendo convertir, cosa que se puede dar y es normal", explicó.
Desde su perspectiva, el funcionamiento colectivo también tiene una influencia directa en la producción goleadora. Un atacante necesita que sus compañeros generen oportunidades para aumentar sus posibilidades de marcar, aunque eso no lo exime de responder cuando llega el momento de definir. Pero más allá de las estadísticas, Zeballos considera que la clave para superar esos momentos está en la fortaleza mental y en la capacidad de recuperar la confianza.
El exdelantero también dejó clara su postura sobre una discusión habitual en el futbol moderno: si los centrodelanteros deben ser evaluados exclusivamente por sus goles o si sus aportaciones al funcionamiento colectivo tienen el mismo peso. Aunque reconoció la importancia de los distintos estilos de juego y las variantes tácticas, sostuvo que la principal responsabilidad de un atacante sigue siendo convertir. "Mi opinión es que siempre el delantero tiene que hacer goles. Por eso existe cada posición dentro de un equipo. El arquero tiene que atajar, el defensor marcar, el mediocampista cortar y jugar, y el delantero marcar goles", sentenció.
En definitiva, las reflexiones del paraguayo apuntan a dos desafíos que atraviesan el presente de Cruz Azul: mantener la mentalidad ganadora después de conquistar un campeonato y recuperar la contundencia necesaria para seguir compitiendo por títulos. Y aunque los años hayan pasado desde su etapa como futbolista cementero, Zeballos dejó en claro que el cariño por la institución permanece intacto. "Que se sigan preparando y que sigan trabajando como para seguir competiendo y seguir ganando, obviamente, porque es un club grande y realmente Cruz Azul se lo merece", concluyó.
























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