Cruz Azul había salido decidido a buscar la remontada de la serie de cuartos de final de Concachampions desde el inicio en el Estadio Cuauhtémoc, generando peligro temprano con disparos de media distancia y llegadas por las bandas. La insistencia rindió frutos al minuto 18, cuando el árbitro marcó penal y Gabriel Fernández lo convirtió para el 1-0, encendiendo la ilusión y metiendo presión a LAFC.

A partir del gol, La Máquina mantuvo el dominio territorial y acumuló oportunidades claras, pero se topó constantemente con la figura de Hugo Lloris, quien fue determinante con varias atajadas, incluyendo intervenciones clave antes del descanso. El equipo de Nicolás Larcamón estuvo cerca de ampliar la ventaja en varias ocasiones, pero la falta de contundencia le jugó en contra.

En la segunda mitad, Cruz Azul siguió insistiendo con centros, disparos lejanos y jugadas a balón parado, mientras que LAFC resistía cada vez más cerca de su área. A pesar del asedio cementero, el conjunto angelino logró sostener el resultado gracias a su orden y al tiempo que comenzó a consumir en los minutos finales.

El desenlace fue dramático: en tiempo agregado, Gonzalo Piovi fue expulsado y, poco después, una mano dentro del área de Ditta derivó en penal para LAFC. Denis Bouanga no falló desde los once pasos y puso el 1-1 definitivo, apagando cualquier esperanza de remontada. Con ese gol en los últimos instantes, Cruz Azul quedó eliminado de la Concachampions pese a su esfuerzo.