Cruz Azul se quedó con una dramática victoria por 4-3 sobre América en el Clásico Joven, después de una enorme ventaja durante una primera mitad prácticamente perfecta. La Máquina abrió el marcador a los 19 minutos mediante Erik Lira, tras una asistencia de José Paradela, y comenzó a imponer condiciones ante un rival que sufrió para contener los ataques cementeros.
La superioridad se hizo todavía más evidente antes del descanso. Paradela convirtió el 2-0 a los 35 minutos y, aunque Nicolás Ibáñez desperdició posteriormente un penal detenido por Rodolfo Cota, Cruz Azul volvió a golpear mediante Jesús Orozco Chiquete, autor del 3-0. El conjunto de Joel Huiqui se marchó al vestidor con una diferencia contundente y la sensación de tener el clásico bajo absoluto control.
América reaccionó en el complemento y Brian Rodríguez descontó de tiro libre para colocar el 3-1, aunque Cruz Azul encontró nuevamente espacios y parecía sentenciar definitivamente la historia. Gabriel Fernández marcó el 4-1 a los 72 minutos, después de quedar mano a mano con Cota, eludirlo y definir con el arco vacío.
Con tres goles de ventaja y menos de 20 minutos por jugar, todo indicaba que el clásico estaba liquidado. Pero el cierre cambió por completo el tono de la noche. América consiguió marcar dos veces para acercarse hasta el 4-3, transformando los últimos minutos en un asedio y obligando a Cruz Azul a defender una ventaja que minutos antes parecía inexpugnable.
