La gran final del Campeón de Campeones se convirtió en una auténtica exhibición por parte de Cruz Azul frente a Toluca. Tras romper el cero inicial con un disparo bajo de José Paradela tras asistencia de Charly Rodríguez, el rival logró igualar, pero la escuadra celeste reaccionó con maestría gracias a una definición de perlas por parte del propio Charly tras un pase milimétrico de Jeremy Márquez para poner el 2-1.

Cuando el conjunto choricero buscaba adelantarlas líneas para volver a emparejar las acciones, La Máquina asestó un golpe de autoridad que terminó por liquidar el encuentro. El equipo cementero provocó una falta muy peligrosa en las inmediaciones del área rival, brindando la oportunidad perfecta a los especialistas de la pelota parada para estirar la ventaja y sentenciar el trámite en la parte complementaria.

José Paradela se adueñó del esférico con total determinación y regló una obra de arte para el recuerdo de toda la afición cruzazulina. El argentino ejecutó un tiro libre impecable que superó la barrera con una curva perfecta, incrustando el balón al fondo de las redes para gritar el 3-1 desatando el delirio colectivo en las gradas y asegurando virtualmente la victoria.

Con este doblete en su cuenta personal y su labor en la elaboración de juego junto a Charly Rodríguez, Paradela firmó una actuación memorable en una cita de máxima jerarquía. El atacante reafirma su extraordinaria racha goleadora en partidos decisivos, demostrando que es el jugador diferencial que Cruz Azul necesita para seguir imponiendo condiciones.