Pasó casi un año para que Andrés Montaño pudiera volver a sentirse futbolista dentro de una cancha. La rotura de ligamentos que lo marginó durante el último semestre dejó un vacío en el mediocampo de Cruz Azul, pero también construyó una historia de paciencia, trabajo y resiliencia. Hoy, vuelve a escena con un mensaje claro en el regreso de La Máquina a la actividad en Liga MX.
En medio de su retorno a las convocatorias y tras sumar minutos en partidos amistosos, Montaño concedió una entrevista al reportero Adrián Esparza, en la que no solo habló de su proceso personal, sino que dejó definiciones fuertes sobre el momento que vive el plantel y los objetivos que se trazó para este 2026.
Más allá de los cambios en el banquillo que atravesó en los últimos torneos, puso el foco en lo que considera la mayor fortaleza del grupo. “La ventaja que tenemos el grupo en general es que es muy sano, es muy competitivo. Más allá de la persona que esté al mando, el equipo siempre va a dar la cara”, aseguró, marcando una línea clara sobre el compromiso interno del plantel.
En esa misma sintonía, dejó en claro que el objetivo colectivo no se negocia. Cruz Azul, por historia y exigencia, está obligado a pelear siempre arriba, tanto en Liga MX como en el plano internacional. “Se espera siempre buscar los primeros lugares de la tabla y, en la Concacaf, ir por el campeonato, ese bicampeonato para seguir por la misma línea”, afirmó.
Los objetivos de Andrés Montaño para 2026
En lo personal, Andrés Montaño sabe que este año representa una revancha. Después de un largo proceso de recuperación, su meta es clara: volver a ser una pieza importante dentro del funcionamiento del equipo. “Primero que nada, ser una pieza fundamental en el equipo, que es lo que se buscó desde el día uno”, explicó.
Pero su mirada no se queda solo en lo inmediato. El volante habló de campeonatos, de consolidarse en Cruz Azul y también de un sueño que sigue intacto. “Colectivamente llegar a campeonar, que es lo que todos queremos, y obviamente uno siempre sueña con jugar un Mundial, entonces el sueño ahí está”, confesó, dejando ver que la ambición sigue siendo parte central.
La fortaleza mental de Andrés Montaño durante su recuperación
Detrás de este regreso hay una historia marcada por el dolor y el trabajo silencioso. Montaño no esquivó el tema y recordó lo difícil que fue atravesar la lesión más dura de su carrera. “Es un dolor durísimo, el más fuerte que he sentido en mi vida”, admitió.
En ese proceso, el apoyo fue clave. Su familia, los fisioterapeutas y el acompañamiento psicológico jugaron un rol determinante para sostenerlo en los momentos más complejos. “Hubo días en los que la cabeza te da mil vueltas, no piensas positivamente. Entender en qué proceso estás ayudó mucho”, explicó.
Volver a jugar, incluso en un amistoso, tuvo un impacto emocional profundo. “Lo sentí como si fuera mi debut del primer día. Volvió a sonreír ese niño que empezó a jugar fútbol”, recordó.
