A más de una década de la fatídica noche en el Estadio Azteca, el ex árbitro Paul Delgadillo reabrió el debate sobre la histórica remontada del América ante Cruz Azul. En una entrevista para el podcast Capital Financiero, el ex colegiado analizó las fallas que marcaron aquel 26 de mayo, aunque esta vez decidió poner el foco de la responsabilidad directamente sobre el desempeño de los jugadores celestes.

Si bien Delgadillo ha admitido errores en su arbitraje que pudieron alterar el destino de aquel trofeo, fue tajante al señalar que el resultado final no dependió exclusivamente del silbato. El exárbitro enfatizó que en el fútbol intervienen múltiples factores y declaró: “Ha sido un tema polémico de muchos años, por las decisiones que se tomaron, o alguna que no tomé y que fue equivocada y que luego lo declaré, que me había equivocado, pero un partido se genera por error y acierto de todos los integrantes del juego”.

Para el antiguo silbante, la narrativa mediática se ha ensañado con sus decisiones técnicas sin considerar que La Máquina tuvo superioridad numérica tras la expulsión temprana de Jesús Molina. Delgadillo recordó que el conjunto de la Noria llegó al minuto 88 con una ventaja de dos goles en el global, una situación que debió ser definitiva. Según su visión, la falta de contundencia y manejo emocional de la escuadra cementera fue el factor determinante para que las Águilas lograran la hazaña bajo la lluvia.

Durante la charla con Alanís, fue contundente al señalar que el equipo entonces dirigido por Guillermo Vázquez tuvo en sus manos la posibilidad de finiquitar la serie mucho antes de los agónicos goles de Aquivaldo Mosquera y Moisés Muñoz. Al respecto, el exárbitro sentenció: “Cruz Azul tuvo oportunidades y las desaprovechó, tenía un hombre de más, pero Cruz Azul tuvo forma de amarrar el partido”.

Este nuevo descargo de Delgadillo pretende cerrar un capítulo que lo ha perseguido durante su retiro, devolviendo la discusión al plano estrictamente deportivo y a la gestión de momentos críticos. El excolegiado insiste en que, aunque el arbitraje es una pieza del engranaje, son los futbolistas quienes dictan el destino final de un campeonato.

El pesar de Sergio Nápoles sobre la final del Clausura 2013

En una entrevista exclusiva con Vamos Azul, el jugador mexicano contó a detalles el impacto que tuvo la derrota en aquella final. “Cuando yo llegué, se sentía como si fuera un funeral, literal. Todos estaban callados, nadie comentaba nada, pocas risas… se sumaba que era el mismo cuerpo técnico. Entonces dije ‘pero qué pasó aquí’, estaban todos serios, pero luego comentando con los compañeros, pues sí traían la final, les dolió demasiado”.

“Después estando más tiempo en el club, te das cuenta que esos clásicos se juegan completamente a muerte. Entonces si, llegué y había cara de pocos amigos; no de mala onda, pero sí de que era muy reciente la final”, finalizó Zipo Nápoles al respecto.