El reencuentro entre Cruz Azul y Ángel Sepúlveda llega en un contexto opuesto al que muchos esperaban tras su salida de La Noria. El delantero, que supo ser el referente de área cementero, atraviesa una sequía goleadora alarmante desde que regresó a las filas del Guadalajara. Para la afición celeste, este rendimiento genera una mezcla de nostalgia por sus goles y alivio por el presente del equipo.
Desde su retorno al Rebaño Sagrado para este Clausura 2026, el Cuate no ha podido mover las redes ni una sola vez en partidos oficiales. Esta falta de contundencia ha provocado que pierda protagonismo en el esquema titular, sumando apenas minutos residuales en las últimas jornadas del torneo.
La estadística es implacable y refleja que Sepúlveda vive uno de los momentos más bajos en los últimos años en cuanto a efectividad se refiere. En Chivas, la presión por la falta de resultados individuales ha comenzado a hacer mella en su confianza, mostrándose errático frente al arco rival. Esta crisis llega justo cuando el calendario marca el duelo ante su ex equipo.
En contraste, la directiva de Cruz Azul se siente respaldada por la decisión de haber renovado su ataque con figuras que hoy tienen al club en la cima. Mientras Sepu lucha por encontrar su lugar en Verde Valle, La Máquina disfruta de una delantera poderosa y letal con la llegada de Nicolás Ibáñez, quien registra dos goles en solo 75 minutos.
El próximo enfrentamiento en la Liga MX será una prueba de fuego para el delantero, quien buscará aplicar la “ley del ex” para romper su racha negativa. Sin embargo, la defensa de La Máquina llega en un nivel óptimo y no parece estar dispuesta a conceder facilidades a un viejo conocido.
El paso de Sepúlveda por Cruz Azul
Sepúlveda llegó a La Máquina para el Apertura 2023 y, contra todo pronóstico inicial, se convirtió en la referencia absoluta del ataque. Su momento cumbre ocurrió apenas semanas después de su debut, cuando marcó un hat-trick frente a Necaxa, demostrando una capacidad de remate y posicionamiento que el equipo no había tenido en semestres anteriores.
Finalmente, el registro de 107 juegos y 39 goles queda como un estándar muy alto que Sepúlveda parece lejos de alcanzar en su presente inmediato. La Máquina encara el partido con la seguridad de quien hizo bien su trabajo, mientras que el delantero busca rescatar su carrera. Será una noche de emociones encontradas, donde los números del pasado pesarán sobre el complicado presente del goleador.
