El destino fue caprichoso este sábado 14 de marzo al regalar algo duro para la afición de Cruz Azul. En la categoría Sub-21, los Pumas se impusieron con autoridad por 4-2, teniendo como gran figura a Julio César Domínguez Jr., quien castigó al equipo donde su padre es leyenda con un golazo.
La derrota dolió el doble debido a que La Máquina contó con refuerzos de lujo enviados por Nicolás Larcamón. El delantero Christian Ebere y el portero Kevin Mier fueron titulares para ganar ritmo competitivo, pero su presencia no bastó para contener el efectivo ataque del conjunto universitario.
Muchos se preguntan cómo el heredero de la dinastía Domínguez terminó vistiendo los colores del rival capitalino. Según reportes, fallas en los registros y tiempos de las fuerzas básicas en La Noria obligaron al joven zaguero a buscar refugio en la cantera del Pedregal, ganando gran notoriedad en redes.
La decisión del entrenador argentino de enviar a Ebere a las juveniles respondió a una necesidad de adaptación física. El estratega buscaba que el atacante sumara minutos de juego reales tras no tener la continuidad deseada en el primer equipo durante las últimas jornadas, ganando ritmo y constancia.
Mientras el “Cata” padre vive sus últimos semestres en San Luis, su hijo escribe su propia historia en Ciudad Universitaria. El joven defensor se aleja de la sombra de su progenitor a base de goles y solidez, consolidándose como un pilar del esquema juvenil de los auriazules.
Más participación destacada en la Sub-21
Otro jugador que salió desde el inicio fue Mateo Levy, quien sigue sin convencer al cuerpo técnico. El delantero está atravesando una sequía goleadora alarmante, ya que apenas anotó un gol en el semestre y fue ante Monterrey Sub-21. Si sigue sin anotar, podría salir cedido en verano.
