La lesión de Jesús Orozco Chiquete no solo significó un golpe deportivo para Cruz Azul en el momento más decisivo del torneo, sino también un quiebre emocional en la carrera del defensor. El central, venía con altas probabilidades de entrar en la órbita de la Selección Mexicana, vio cómo una jugada en Liguilla lo cambió todo.

En ese contexto de incertidumbre, el proceso no fue únicamente físico. También fue mental. Y ahí apareció una red de contención clave que, según el propio futbolista, terminó siendo determinante para atravesar uno de los momentos más difíciles de su carrera profesional.

“Mi mamá, mi papá, mi mujer, mi representante, mi psicólogo, mi fisioterapeuta, me hicieron entender que mi carrera continúa, que no me tenía que forzar”, relató el defensor, dejando en claro que la presión por volver antes de tiempo fue uno de los principales desafíos en su proceso. “Muchas veces un jugador quiere estar antes y por querer estar antes muchas veces no regresa bien o regresa con limitaciones“, añadió.

La charla con Javier Aguirre que cambió la mirada de Chiquete Orozco

Uno de los momentos más reveladores de su recuperación llegó desde un lugar inesperado: la Selección Mexicana. Jesús Orozco Chiquete confesó que recibió una llamada de Javier Aguirre en plena etapa inicial de su lesión, una conversación que terminó siendo decisiva para su estabilidad emocional.

“Recuerdo mucho sus palabras y estoy muy agradecido con él porque me calmaron un poco. Me dijo que no me preocupara por el Mundial: ‘lo más importante es que tú quedes bien. No te pongas ni fecha de regreso ni nada. Aquí lo más importante es tu salud y que regreses, pero regreses bien y más fuerte’”, contó el jugador, remarcando el impacto que tuvo ese mensaje en su cabeza.

El defensor reconoció que en ese momento la idea de perderse el Mundial lo afectaba profundamente, pero la intervención del técnico nacional le permitió bajar la ansiedad y enfocarse en la recuperación sin presión externa.

El seguimiento del Tri y el respaldo médico en su lesión

El acompañamiento de la Selección Mexicana no terminó en la llamada. Chiquete también reveló que el cuerpo médico del combinado nacional estuvo pendiente de su evolución desde los primeros días posteriores a la operación.

El doctor Jaime Figueroa fue a ver la operación cuando ya estaba internado”, detalló el central, confirmando que hubo seguimiento directo del área médica del Tri durante su proceso de recuperación.