Cruz Azul no ha dejado de encontrar caminos para competir. Incluso después del golpe que significó quedar eliminado de la Leagues Cup ante Chicago Fire, La Máquina mantiene herramientas suficientes para mirar hacia adelante y pensar en lo que viene.
Pero hay una zona del equipo que empieza a concentrar buena parte de las preguntas. Los centrodelanteros todavía no consiguen transformar su presencia en una producción goleadora acorde con las expectativas.
Toro Fernández y Nico Ibáñez saben lo que significa marcar con la camiseta celeste. El problema es que sus números todavía no los convierten en esas referencias ofensivas indiscutibles que Cruz Azul necesita cuando los partidos se cierran.
Y en medio de esa búsqueda aparece un nombre conocido para la afición cementera. Ángel Sepúlveda dejó La Máquina para incorporarse a Chivas y, mientras los actuales ‘9’ celestes intentan encontrar regularidad, el delantero mexicano atraviesa su propio proceso en Guadalajara.
Toro Fernández: el gol no alcanza para explicar su aporte
El caso de Gabriel Fernández es probablemente el que más atención concentra. El uruguayo suma un gol y una asistencia en cuatro partidos de Liga MX, pero todavía está lejos de mostrar la versión ofensiva que Cruz Azul espera de él.
La eliminación de la Leagues Cup volvió a poner el tema sobre la mesa. Aunque no pudo marcar en el torneo, Joel Huiqui decidió ofrecer una lectura diferente a la que reduce el rendimiento de un delantero exclusivamente a sus goles. El DT destacó especialmente su trabajo sin balón. Para Huiqui, el Toro presiona bien, cierra carriles, tapa líneas de pase y también tiene movimientos importantes cuando Cruz Azul ataca.
La explicación resulta importante porque modifica el enfoque. El problema no necesariamente es que el Toro no participe, sino que Cruz Azul debe encontrar la manera de aprovechar esa movilidad sin quedarse sin un referente dentro del área.
Nico Ibáñez tampoco encuentra todavía su mejor versión
La situación de Nico Ibáñez presenta algunas similitudes. El argentino llegó con una expectativa considerable por sus antecedentes como goleador y por lo que representaba su incorporación para reforzar una posición que había quedado debilitada tras la salida de Sepúlveda. La operación se concretó en febrero de 2026, después de su salida de Tigres.
Hasta ahora, sin embargo, su producción todavía no está a la altura de esa expectativa. Ibáñez suma dos goles en cuatro partidos de Liga MX (uno ante Tijuana el pasado fin de semana). En la Leagues Cup tampoco había conseguido marcar, aunque posteriormente apareció en el momento más importante de Cruz Azul ante Chicago Fire para conseguir el empate parcial.
Y mientras tanto, ¿cómo le va a Ángel Sepúlveda en Chivas?
Ahí aparece el nombre que vuelve particularmente interesante el análisis. Ángel Sepúlveda ya no está en Cruz Azul. Ahora defiende los colores de Chivas, pero su presente permite establecer una comparación inevitable con lo que está ocurriendo en La Máquina.
El delantero regresó al Rebaño durante el Clausura 2026 y disputó 13 partidos de Liga MX, con 466 minutos, tres goles y una asistencia. Su participación continuó durante la liguilla. En esa instancia disputó cuatro encuentros, acumuló 299 minutos y marcó un gol.
Para el Apertura 2026, hasta el momento de los datos analizados, Sepúlveda había participado en tres partidos y 78 minutos. En total, desde su regreso a Chivas, registra 20 partidos, 843 minutos, cuatro goles y una asistencia.
Los números ofrecen un dato interesante: mientras La Máquina espera que sus actuales delanteros aumenten su peso ofensivo, el excementero sigue encontrando algunas oportunidades para aportar con goles y asistencias en Guadalajara.
