Luego de su injusta salida de Cruz Azul, había muchas expectativas alrededor de cuál sería el nuevo proyecto de Vicente Sánchez. El uruguayo se caracterizó por tener una cercanía especial con los futbolistas y por tener una gestión muy buena de la plantilla. Es de esta manera que llegó a las semifinales del Clausura 2025 y levantó la Concachampions del mismo año; con Tigres y Toluca esta temporada quedó demostrado que no es algo sencillo de conseguir.

A pesar de que hubo muchas especulaciones con una posible continuidad de Vicente en la Liga MX, finalmente aceptó el desafío de Emelec. No hay dudas de que es uno de los clubes más importantes en la historia de Ecuador, pero hace bastante tiempo que está hundido en una crisis. Por lo tanto, Sánchez se encontró con una realidad muy diferente a la que tuvo en La Máquina tras la salida de Martín Anselmi.

La realidad es que Emelec no cumplió con los objetivos de la temporada y se encuentra en zona de descenso; solo ganó 4 de los últimos 13 partidos de liga. Ante esta situación, se confirmó que Vicente Sánchez no continuará al mando de la dirección técnica. El miércoles fue su última práctica y se espera llegar a un acuerdo por su finiquito al tener contrato hasta mediados de 2027.

Es un golpe muy fuerte para un entrenador que en México fue acusado de tener éxito por heredar el equipo de Martín Anselmi. Sin embargo, resulta injusto utilizar la mala experiencia en Emelec para señalar una buena decisión de Cruz Azul en dejarlo ir. La última vez que el cuadro ecuatoriano fue protagonista de su liga fue en 2021 cuando llegó a la final; desde allí se inundó de problemas económicos y crisis deportivas.

En Ecuador señalaron los principales errores de Vicente Sánchez en Emelec

El problema de Vicente Sánchez en Emelec no solo fueron los resultados negativos, sino que tampoco se le veía al equipo una idea futbolística. El periodista ecuatoriano Rogelio Arosemena dejó en claro cuáles fueron los mayores errores del uruguayo: “El funcionamiento sin identidad y los resultados intermitentes (más en apagón que en encendido), terminaron convirtiéndose en la principal condena de Vicente Sánchez en el club”.

Además, agregó: “¿Fue una apuesta justa? Permítanme dudarlo. Y no necesariamente porque Sánchez no tenga condiciones, sino porque su recorrido como entrenador principal todavía era demasiado corto (ni seis meses) para asumir un escenario tan complejo como el actual Emelec. Porque una cosa es tomar a un equipo ya estructurado y con identidad (Cruz Azul), y otra muy distinta aterrizar en un club golpeado, en reconstrucción, con urgencias deportivas y emocionales”.