Cruz Azul atraviesa un momento de crecimiento después de un inicio de semestre que ya dejó dos títulos. En medio de ese escenario, varios futbolistas han comenzado a consolidarse dentro del proyecto de Joel Huiqui.

Uno de ellos es Omar Campos, quien ha ganado protagonismo, se afianzó como titular y ahora tiene objetivos cada vez más ambiciosos. En entrevista con Adrián Esparza, habló sobre su actualidad, el momento del equipo y también dejó claro que quiere aprovechar su buen nivel para ser considerado por la Selección Mexicana.

Omar Campos levanta la mano para la Selección Mexicana

Su buen momento en Cruz Azul lo hace pensar en un objetivo personal que mantiene vigente: regresar a la Selección Mexicana. Con un nuevo ciclo mundialista en marcha y un nuevo entrenador en el Tri, Campos considera que es momento de levantar la mano.

“Obviamente, yo siempre voy a dar lo mejor. Ahorita estoy en un momento que me está yendo muy bien, que estoy jugando, que estoy siendo titular”, afirmó. Y fue todavía más contundente sobre su disposición ante una eventual convocatoria.

Yo levanto la mano y ya si ellos me quieren llevar, dispuesto porque yo estoy al 100% para poder dar lo mejor y estar en Selección, que también es un sueño que tengo”, aseguró.

Omar Campos sabe qué debe mejorar en Cruz Azul

El lateral también hizo autocrítica y reconoció que todavía tiene aspectos por perfeccionar. “Disparos al arco. Creo que eso es lo que me hace falta poquito, disparar más al arco porque siempre que quiero atacar siempre llego a profundidad y mando el centro”, explicó.

Omar Campos se afianza como titular en Cruz Azul (Imago7)

También señaló aspectos defensivos e intensidad como puntos pendientes. “De ahí en fuera un poquito lo defensivo. Creo que aún me cuesta poquito y nada, yo creo que con eso podría ser y un poquito más intenso también”, agregó.

De las dudas a la conexión con la afición de Cruz Azul

El crecimiento del lateral también se refleja en su relación con los seguidores de Cruz Azul. Campos recordó que cuando llegó tuvo que atravesar el proceso natural de ganarse un lugar y convencer a una afición exigente.

Cuando llegué sí era como ‘¿quién es este?, ¿de dónde viene?’ y la verdad que poco a poco me he sentido muy bien con todos”, reconoció. La conquista de la Décima fue un momento clave para él. “Cuando ganamos la Décima es como que por fin les pude dar una alegría a todos ellos y obviamente a mi familia”, señaló. Ahora siente que construyó una conexión especial con los cementeros: “Poco a poco me he estado ganando esa confianza, esa chispita con la afición”.