Santiago Giménez todavía busca encontrar su mejor versión en el Porto. El exdelantero de Cruz Azul atraviesa una etapa en la que necesita sumar minutos, adaptarse a las exigencias de su nuevo equipo y convencer a Francesco Farioli de que puede ser una pieza importante en el ataque.

En ese contexto, su participación en la derrota por 3-2 ante el Real Betis, por la Champions League, dejó sensaciones encontradas: una posición poco habitual, dos oportunidades para marcar y, posteriormente, el respaldo público de su entrenador. Antes de este juego de Champions, Santi había sido “borrado”.

Santi Giménez jugó de extremo en la derrota del Porto

El conjunto portugués visitó al Betis en Sevilla por la segunda jornada de la fase de liga de la Champions League. Después de ponerse en ventaja con los goles de Gabri Veiga y Samu Aghehowa, el Porto terminó cayendo por 3-2 ante un rival que remontó en el segundo tiempo. Giménez, que no comenzó entre los titulares, ingresó al minuto 85 en sustitución de Pepê, cuando su equipo necesitaba recuperar terreno en el marcador.

Lo llamativo fue la posición en la que entró el mexicano. En lugar de ocupar el centro del ataque, donde habitualmente se desempeña como centrodelantero, Santi apareció en una función más cercana a la banda derecha. Se trató de una alternativa para intentar cambiar el rumbo del partido, aunque también significó que dispusiera de pocos minutos para demostrar sus cualidades en una ubicación diferente a la que mejor conoce.

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La decisión de Farioli se produjo en un encuentro que exigía respuestas ofensivas inmediatas. Mientras Samu Aghehowa había comenzado como referencia de ataque y marcó el segundo tanto del Porto, el exjugador de Cruz Azul tuvo que buscar su espacio en la recta final. Por ahora, Giménez continúa en la pelea por ganarse un lugar de mayor protagonismo en el equipo portugués.

Las ocasiones de Santi Giménez y el respaldo de su entrenador

En los últimos minutos, el mexicano tuvo dos oportunidades para convertirse en protagonista. Una de sus intervenciones más claras fue con un disparo de primera desde el vértice del área que se fue por arriba del travesaño, luego de un ataque directo.

La chance que lo pudo convertir en “héroe” llegó en el tiempo agregado, cuando conectó un cabezazo que exigió una gran reacción de Álvaro Vallés, arquero del Betis. También dispuso de otro remate de cabeza y de un disparo que no encontró portería. Santi estuvo cerca de cambiar la historia, pero no consiguió marcar en el poco tiempo que permaneció sobre el campo.

Su participación, por lo tanto, dejó una mezcla de frustración por las ocasiones desperdiciadas y señales alentadoras por su capacidad para aparecer en zona de peligro. No obstante, cabe tener en cuenta el contexto: Giménez entró con el partido avanzado, en una posición diferente a la suya y con la obligación de aportar soluciones en apenas unos minutos.

Francesco Farioli cree que Santi Giménez necesita tiempo

Después del encuentro, Farioli se refirió al impacto del delantero mexicano y ofreció una valoración positiva de su actuación. “Hoy entró con un impacto muy positivo. Tuvo, si no me equivoco, dos buenas oportunidades en los minutos que jugó. En una de estas, el portero hizo un milagro“, expresó el entrenador, en declaraciones posteriores al partido.

El técnico también destacó el trabajo del atacante más allá de las acciones de peligro: “Hoy entró y nos dio lo que necesitábamos, no solo ofensivamente, sino también en el esfuerzo del equipo”. Sus palabras representan un respaldo público para un futbolista que todavía necesita acumular entrenamientos, mejorar su condición física y adaptarse plenamente.

Finalmente, Farioli reconoció que el proceso de adaptación sigue en marcha: “Es otro jugador que llegó en los últimos días, así que necesita trabajar, necesita entrenar, mejorar, encontrar la forma correcta y seguro que nos ayudará”. El mensaje del entrenador apunta a la paciencia y al crecimiento de Santi Giménez.