Cada mercado de fichajes, Cruz Azul parece repetir un patrón que la afición ya conoce de memoria. Expectativas altas, negociaciones largas, silencios incómodos y finales que dejan más preguntas que respuestas. El Clausura 2026 no fue la excepción y el nombre de Miguel Borja terminó convirtiéndose en el nuevo capítulo de una historia que desgasta, divide y expone.

El colombiano arribó a la Ciudad de México el 28 de diciembre de 2025. Desde ese momento, su presencia alimentó la expectativa cementera. Entrenó, convivió con el entorno del club y aguardó durante semanas una firma que parecía cuestión de tiempo.

La ilusión por reforzar el ataque, una de las principales necesidades del equipo de Nicolás Larcamón tras la salida de Sepúlveda, se transformó con el paso de los días en frustración. Y cuando el fichaje finalmente se cayó, no solo la afición reaccionó: también lo hicieron los medios cercanos al club, con una crítica frontal que resonó fuerte.

La crítica sin filtros hacia Cruz Azul por el fichaje fallido de Miguel Borja

Fue en el programa Nación Azul donde la caída del fichaje detonó una de las críticas más duras hacia Cruz Azul en lo que va del año. Adrián Esparza, Emanuel Villa y Marco Cancino coincidieron en un diagnóstico lapidario: el club quedó mal parado.

Cancino fue el más contundente al describir lo sucedido como algo inédito. “Yo nunca había visto un jugador que estuviera 25 días con la ropa puesta de Cruz Azul, entrenando, para que de pronto se vaya”, señaló, antes de sentenciar sin rodeos: “Es increíble el papelón que hace Cruz Azul con esta contratación”.

Para el analista, el club no solo falló en cerrar el fichaje, sino que volvió a alimentar una narrativa que se repite mercado tras mercado. “A La Máquina le encanta que se escriban novelas en torno a Cruz Azul y esta me parece que tiene tintes dramáticos”, remató.

Tito Villa, en tanto, apuntó a la falta de planificación y claridad interna. “Son de estas cosas que no se explican”, reflexionó, antes de deslizar que el problema fue estructural. “Obviamente queda mal la directiva de Cruz Azul en este manejo”, afirmó, subrayando que la diferencia estuvo en que Borja ya estaba en México. “No es que estaba en Argentina o Colombia esperando promesas, el tipo ya estaba acá”, agregó, sugiriendo que la directiva confió en resolver sobre la marcha una situación que nunca se destrabó.

Cancino cerró la crítica señalando que el club tuvo margen para corregir el rumbo y no lo hizo. “Cruz Azul tuvo la oportunidad de corregir en el camino”, explicó, recordando que, aunque la venta de Bogusz no avanzaba, existían otras alternativas. “A lo mejor te salía más barato rescindir un contrato como el de Cándido”, concluyó, reforzando la idea de que el desenlace fue consecuencia directa de malas decisiones.