Cruz Azul cerró su participación en octubre con una victoria ante Querétaro que le permitió escalar hasta la segunda posición de la tabla del Apertura 2026. En un tramo decisivo de la temporada, La Máquina encontró respuestas individuales que explican buena parte de su crecimiento, aunque hubo un futbolista que sobresalió por encima del resto y que, partido a partido, se convirtió en una pieza determinante para el equipo de Joel Huiqui: Andrés Montaño.

Si bien nombres como Amaury García, Andrés Gudiño bajo los tres palos y Gabriel Fernández también tuvieron actuaciones destacadas, el mediocampista fue la figura más influyente del conjunto cementero durante el mes. Su rendimiento no solamente aportó goles y asistencias, sino que también le plantea un interesante dilema a Huiqui de cara al tramo final del campeonato: mantener a un lugar a un futbolista que elevó considerablemente su nivel en un mediocampo repleto de jerarquía y competencia interna.

Andrés Montaño, una aparición decisiva en el momento indicado

Los números ayudan a dimensionar la importancia de Montaño. En sus últimos cuatro partidos, registró cuatro goles y dos asistencias, con participación directa en seis anotaciones de Cruz Azul. Una producción extraordinaria que adquiere todavía más valor al observar el contexto: comenzó el semestre como una alternativa dentro de la plantilla y fue ganando protagonismo hasta transformarse en uno de los nombres propios de La Máquina.

El primer gran aviso llegó el 11 de octubre. En un encuentro que terminó 3-3, Montaño convirtió un gol importante ante Pumas para mantener a Cruz Azul en partido. Aunque solamente disputó 45 minutos, su intervención dejó en evidencia que podía marcar diferencias incluso sin disponer de todo el encuentro para demostrarlo.

De Juárez a Pachuca: goles que valieron puntos

El siguiente capítulo llegó el 18 de octubre. En la goleada cementera por 5-0 ante Juárez, Montaño volvió a dejar su huella con un gol y una asistencia, pese a disputar solamente 74 minutos. Su participación ofensiva acompañó una de las actuaciones más contundentes del equipo en el campeonato y confirmó que su influencia no había sido circunstancial.

Cuatro días después, frente a Pachuca, el mediocampista volvió a aparecer cuando más lo necesitaba La Máquina. Ingresó durante los últimos 20 minutos y convirtió el penal que terminó definiendo la victoria por 1-0. Con personalidad y precisión desde los once pasos, resolvió un partido cerrado y transformó una intervención breve en una contribución decisiva para la cosecha de puntos del equipo.

Ante Querétaro, la confirmación de su gran momento

La actuación frente a Querétaro terminó de consolidar su condición de mejor jugador cementero de octubre. Después de un semestre en el que había tenido pocas oportunidades como titular, Montaño volvió a formar parte del once inicial y respondió con un gol de penal y una asistencia de enorme calidad para Cristian Ebere, en el tercer tanto de Cruz Azul. Fue la figura excluyente del encuentro y coronó un mes en el que prácticamente cada aparición suya tuvo consecuencias en el marcador.

La estadística es contundente: cuatro goles y dos asistencias en cuatro partidos, con participación directa en seis anotaciones. Si se incorpora también su intervención ante Toluca, a finales de septiembre, el registro asciende a siete participaciones de gol en sus últimos cinco encuentros, ya que había ingresado durante los 14 minutos finales y aportado otra asistencia. Una producción ofensiva excepcional para un futbolista que no había comenzado la temporada como una de las primeras opciones del cuerpo técnico.

Un problema que Joel Huiqui necesitaba tener

El crecimiento de Montaño también abre una discusión interesante sobre el armado del equipo. Cruz Azul cuenta con alternativas de jerarquía en el mediocampo y una competencia interna que obliga a cada futbolista a sostener su rendimiento para ganarse un lugar.

Los grandes números de Montaño en octubre. (Especial Vamos Azul)

En ese sentido, octubre puede representar un punto de inflexión para Montaño. Cruz Azul está entrando en la etapa más exigente del Apertura 2026 y contar con un mediocampista capaz de resolver encuentros puede convertirse en una ventaja competitiva. Andrés Montaño fue el futbolista más determinante de Cruz Azul durante octubre. Mientras La Máquina alcanzó el segundo puesto y fortaleció su posición de cara a la Liguilla, el mediocampista transformó oportunidades limitadas en actuaciones decisivas.