Cruz Azul llegó al último partido de la fase inicial de la Leagues Cup 2026 con la obligación de competir hasta el final por su boleto a la siguiente ronda. La Máquina había puesto sobre el campo a lo mejor que tenía disponible y encaraba el duelo ante Chicago Fire sabiendo que no había margen para regalar nada.
Sin embargo, cuando todo parecía encaminarse hacia una definición por penales, el equipo de Joel Huiqui recibió un golpe definitivo. Un gol en el minuto 93 sentenció el 2-1 y dejó al conjunto cementero eliminado de la competencia.

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La derrota no solo significó quedar fuera. Para el reportero Marco Cancino, el desenlace tuvo un componente todavía más preocupante: Cruz Azul volvió a mostrar una versión que, durante los últimos tiempos, parecía haber quedado definitivamente en el pasado.
Cruz Azul volvió a sentir un dolor que parecía haber quedado atrás
El periodista recordó que La Máquina había conseguido acostumbrar a su afición a vivir los momentos decisivos de una manera diferente. Durante un periodo reciente, Cruz Azul dejó atrás aquellas derrotas agónicas que durante años fueron parte de su identidad. En su lugar aparecieron remontadas, victorias sobre la hora y la capacidad para superar eliminatorias cuando la presión era máxima.
Pero ante Chicago Fire ocurrió exactamente lo contrario. “Y ahora, regresó ese pasado doloroso para el equipo cementero”, sentenció al analizar el desenlace de la eliminación. La frase resume buena parte del golpe emocional que dejó el partido. No cayó después de ser ampliamente superado durante todo el encuentro. Lo hizo cuando parecía tener bajo control el escenario de la definición y cuando el reloj prácticamente invitaba a pensar en los penales.
Joel Huiqui apostó por su mejor equipo en Leagues Cup
Otro punto importante en el análisis de Cancino fue la decisión de Joel Huiqui de competir seriamente en la Leagues Cup. El entrenador presentó prácticamente lo mejor que tenía disponible durante los tres partidos. Para el periodista, eso demuestra que Cruz Azul no tomó el certamen como un compromiso secundario.
“Huiqui presentó lo mejor que tenía disponible en los tres partidos. Repitió el 11 de lo que venía presentando. Encontró su 11 ideal, su 11 perfecto, su 11 de lujo para encarar este torneo”, señaló. La conclusión aquí es clara: si el propio Cruz Azul decidió afrontar la competencia con máxima seriedad, entonces tampoco puede quitarle importancia al resultado final.
Para Cancino, no hay manera de maquillar la eliminación
Ahí aparece el concepto más contundente de su análisis. Durante los días previos y posteriores al partido hubo quienes minimizaron la importancia de la Leagues Cup y la calificaron como un torneo de menor relevancia. Pero Cancino considera que ese argumento pierde fuerza cuando se observa la manera en la que Cruz Azul encaró la competencia.

Joel Huiqui tuvo su primer fracaso como DT de Cruz Azul (Imago7)
La Máquina puso a sus titulares, buscó avanzar y llegó a la última jornada dependiendo de un empate. Por eso, si el objetivo era competir para llegar lejos y finalmente quedó eliminado, el resultado debe ser asumido. “Claro que es un fracaso”, afirmó de manera contundente.
Y profundizó todavía más: “Porque aunque algunos decían que este es un torneo ‘de chocolate’, Cruz Azul lo tomó con seriedad”. Su conclusión no deja demasiado espacio para interpretaciones. Para una institución que pretende competir por cada torneo que disputa, quedar fuera de esta manera representa un fracaso deportivo, independientemente de la etiqueta le pongan al certamen.





