Hay futbolistas que pasan por Cruz Azul y dejan una huella en la memoria de los aficionados. Pero también existen historias en las que sucede exactamente lo contrario: es el club el que termina marcando para siempre la carrera y la vida de un jugador. Ese parece ser el caso de Pablo Zeballos, quien todavía recuerda con especial cariño sus dos años defendiendo la camiseta celeste.
El delantero paraguayo llegó a México en 2008, después de destacarse como goleador en Sol de América y tener una experiencia en Oriente Petrolero de Bolivia. Su incorporación a La Máquina representaba un salto importante en su trayectoria, aunque difícilmente imaginaba la dimensión de lo que estaba por vivir.
En una entrevista exclusiva con Vamos Azul, Zeballos repasó aquellos primeros días en territorio mexicano, recordó el impacto que le provocó conocer la institución desde adentro y dejó una confesión que refleja el lugar que Cruz Azul conserva en su historia personal.
Pablo Zeballos cayó rendido ante Cruz Azul: superó todas sus expectativas
Antes de aterrizar en México, el paraguayo ya tenía referencias importantes sobre el conjunto cementero. Conocía su historia gracias a compatriotas que habían vestido la playera celeste, como Carlos Jara Saguier y Eladio Vera Yegros, además de recordar aquella histórica final de la Copa Libertadores de 2001 frente a Boca Juniors, con José Saturnino Cardozo en la plantilla cementera.
Sin embargo, una cosa era conocer al club desde la distancia y otra muy diferente encontrarse cara a cara con la magnitud de su afición y la atención mediática que despertaba. "Realmente me habían hablado muy bien del club, pero te soy sincero, no esperé que sea un club tan grande como lo es, porque bueno, por ahí por la distancia y por muchas cosas uno no mira desde adentro", reconoció en diálogo exclusivo con Vamos Azul.
El recibimiento fue una de las primeras situaciones que lo dejaron sorprendido. Según recordó, alrededor de 40 o 50 periodistas estuvieron presentes en su llegada, una muestra de la repercusión que generaba cada movimiento de Cruz Azul. Pero lo que más terminó conquistándolo fue la relación que los aficionados mantenían con los futbolistas, incluso cuando los resultados deportivos no acompañaban.
"Si bien noté de que realmente eran exigentes en cuanto a resultados, pero también es como que los hinchas te ven como un artista, donde obviamente como cada hincha quería ganar, pero independientemente al resultado, vos salías del estadio, si te tocaba ganar o perder, la gente te pedía fotos, autógrafos, cosa que no es muy normal en Sudamérica", explicó. Para Zeballos, esa cercanía fue determinante para comprender la dimensión de la institución. "Vivir esa experiencia desde adentro fue algo espectacular y uno estando ahí dimensiona la grandeza que tiene el club", aseguró.
Por encima de otros gigantes: el lugar que ocupa Cruz Azul en la carrera de Zeballos
La trayectoria de Pablo Zeballos no se limita a su paso por el futbol mexicano. A lo largo de su carrera defendió las camisetas de instituciones de enorme tradición como Olimpia, Cerro Porteño, Atlético Nacional, Botafogo y Emelec, además de sumar experiencias en otras ligas internacionales.
Por eso, cuando fue consultado sobre el lugar que ocupa Cruz Azul dentro de ese recorrido, su respuesta adquirió un significado especial. "Yo creo que Cruz Azul es uno de los clubes más importantes. Obviamente, le estoy muy agradecido a todos los clubes donde me tocó estar, pero vivir esa etapa… Fueron 2 años. Creo que fue el único club donde estuve 2 años", comenzó explicando.
Destacó que su llegada a México se produjo en un momento clave de su desarrollo profesional. No solamente encontró un plantel de jerarquía y una institución de enorme exigencia, sino que aquella experiencia también contribuyó a abrirle las puertas de la selección de Paraguay. "Cruz Azul fue muy especial realmente porque yo llegué muy joven, era una experiencia muy importante para mi carrera. El hecho de haber llegado a Cruz Azul me marcó también esa posibilidad para llegar a la selección", recordó.
Sin embargo, la declaración más contundente llegó cuando tuvo que comparar su experiencia cementera con el resto de los clubes en los que jugó fuera de Paraguay. "Yo creo que Cruz Azul es sí, para mí, el más importante de los clubes que me tocó jugar fuera de mi país por todo lo que me brindó, por todo lo que viví y por cada etapa que estuve en la institución también", sentenció. Una afirmación que cobra todavía más relevancia al considerar que Zeballos también conoció desde adentro la pasión de aficiones tan numerosas como las de Atlético Nacional, Botafogo y Emelec.
Una etapa que trascendió los resultados deportivos
El paso de Pablo Zeballos por Cruz Azul coincidió con una época de grandes expectativas deportivas para la institución. Durante aquellos años, La Máquina volvió a instalarse entre los principales protagonistas del futbol mexicano, aunque los títulos de Liga MX continuaron siendo esquivos.
Más allá de los resultados, el atacante encontró en México una experiencia que terminó trascendiendo lo estrictamente futbolístico. La convivencia con sus compañeros, el cariño de los aficionados y las oportunidades profesionales que surgieron a partir de su llegada contribuyeron a construir un vínculo que todavía conserva.
Casi dos décadas después de aquel primer encuentro con la afición cementera, Zeballos sigue colocando a Cruz Azul en un sitio privilegiado de su trayectoria. Y sus palabras reflejan una realidad que muchos exfutbolistas han reconocido después de abandonar La Noria: la verdadera dimensión de La Máquina no siempre se comprende hasta que se vive desde adentro.
























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