Cruz Azul inició su camino en la Leagues Cup con un triunfo por 1-0 ante Philadelphia Union, consiguiendo tres puntos fundamentales en el arranque de la fase de grupos. El único tanto del encuentro fue obra de José Paradela, quien volvió a ser determinante en la ofensiva celeste para asegurar la victoria en suelo estadounidense.

El desarrollo del trámite estuvo lejos de ser un espectáculo vistoso, resultando un juego por tramos aburrido, demasiado disputado y con escasas situaciones de peligro. Ambos equipos mostraron imprecisiones en el traslado del balón, lo que provocó que las llegadas a las áreas fueran contadas durante gran parte del compromiso.

La gran polémica de la noche se dio cuando Gonzalo Piovi metió la mano dentro del área tras un movimiento antinatural al intentar bloquear un ataque rival. A pesar de que la infracción pareció clara por la extensión de su brazo, el árbitro decidió no sancionar la pena máxima, permitiendo que La Máquina mantuviera su arco en cero.

Tras haber dejado atrás este ajustado debut, el equipo celeste ya piensa en su próximo desafío frente a New York City FC. Cruz Azul buscará sostener el envión victorioso en la segunda fecha del certamen continental, intentando abrochar su clasificación a la siguiente ronda sin depender de otros resultados.