La exhibición cementera no se detuvo tras las anotaciones de Erik Lira, José Paradela y Jesús Orozco Chiquete. Lejos de conformarse con la ventaja obtenida en la primera parte, La Máquina mantuvo la presión alta y siguió lastimando las grietas defensivas del rival en la segunda mitad.

Al minuto 71 del encuentro, un descuidó defensivo propició la escapada de Gabriel Fernández en velocidad. El atacante aprovechó el desajuste para eludir al guardameta rival y definirá con precisión frente al arco descubierto, rubricando una jugada llena de potencia y oportunidad.

El festejo del Toro arrodillándose en el césped desató el júbilo colectivo de todo el equipo en la banda. Sus compañeros corrieron a abrazarlo para celebrar el 4-1 definitivo, en medio del momento que vive el atacante tras haber ingresado desde el banquillo, luego de haber perdido el lugar con Nicolás Ibáñez.

Con esta anotación, el conjunto celeste terminó de sellar una victoria categórica en el Clásico Joven. La contundencia demostrada en ofensiva dejó sin margen de respuesta al rival, cerrando una jornada perfecta que ratifica el nivel futbolístico de La Noria para escalar en la tabla de posiciones.