Cruz Azul dio un golpe de autoridad en el inicio de la Liguilla tras vencer 3-2 al Atlas en el Estadio Jalisco. En un duelo vibrante de ida de los Cuartos de Final, el conjunto celeste mostró su jerarquía ofensiva para llevarse la ventaja. Con este resultado, La Máquina se perfila como favorita para cerrar la serie en el Estadio Banorte y avanzar a las semifinales del torneo.

La gran figura del encuentro fue el nigeriano Christian Ebere, quien anotó un doblete cargado de una profunda emotividad personal. El delantero atraviesa un duelo reciente tras el fallecimiento de su madre, Eucharia Ego Ebere, noticia que el club confirmó el pasado 12 de abril. Pese al dolor, el atacante africano logró reencontrarse con las redes en el momento más oportuno.

El primer gol de Ebere llegó al minuto 55 tras una asistencia de Omar Campos, momento en el que el jugador realizó un festejo simbólico. Se besó la muñeca y elevó los brazos al cielo, dedicando el tanto a la memoria de su madre mientras sus compañeros lo rodeaban. Fue un instante de sensibilidad que reflejó su resiliencia ante la tragedia familiar que vivió hace poco.

Al terminar el partido, el atacante expresó su sentir ante las cámaras de TUDN con una dedicatoria directa que conmovió a toda la afición. El jugador declaró: “Yo dediqué esos goles para mi madre que falleció, ya una semana ahora y dediqué esos goles para ella”. Estas palabras confirmaron que su motivación principal en la cancha del Jalisco fue honrar la memoria de su madre en este escenario de Liguilla.

La actuación del nigeriano fue completa, pues además de sus goles, participó en la jugada del primer tanto anotado por Rodolfo Rotondi. Su segundo aporte personal llegó al minuto 87, cuando ejecutó con maestría un penal frente al experimentado arquero Camilo Vargas. Gracias a este desempeño integral, Ebere fue nombrado con justicia el jugador del partido.

La mentalidad de Ebere ante los retos

Sobre su frialdad para cobrar desde los once pasos en los minutos finales, el delantero nigeriano se mostró sumamente seguro de sus capacidades. Ebere fue contundente al mencionar ante la prensa: “Soy una persona bien tranqui en los penales, yo no tengo miedo para patear penalti y bien tranquilo”. Su personalidad inquebrantable fue clave para que Cruz Azul recuperara la ventaja definitiva en una plaza siempre complicada como Guadalajara.

Christian Ebere vivió una noche emocionante.

Finalmente, el goleador celeste enfatizó que el éxito actual se debe a la unión del vestidor de cara al objetivo del título. “Somos un equipo y si cualquiera tiene que tocarme a mí yo voy a dar mi todo y si les toca a mis compañeros yo apoyar, somos un equipo”. Con esta mentalidad, el equipo de Anselmi se prepara para finiquitar la serie ante los Zorros del Atlas.