Cruz Azul dio un paso clave hacia las semifinales tras vencer 3-2 al Atlas en el Estadio Jalisco. El equipo mostró autoridad y pegada en un duelo de ida que resultó ser sumamente intenso de principio a fin. Gracias a este resultado, La Máquina llegará con una ventaja clave para el partido de vuelta en el Estadio Banorte, donde buscará cerrar su clasificación definitiva.
Sin embargo, la alegría por el triunfo se vio empañada por un escándalo protagonizado por Jesús Orozco Chiquete. El defensor, que se encuentra fuera de actividad por lesión, acompañó al plantel desde un palco pero terminó encarado con la afición local. Fu entonces cuando fue captado en video mientras lanzaba fuertes insultos hacia un seguidor rojinegro, lo que generó una reacción inmediata y masiva en las redes.
En las imágenes que circulan en internet, se observa al jugador lanzando la frase “me pelas la…” de forma reiterada y agresiva. Mientras el aficionado intentaba calmar los ánimos diciendo que solo era futbol, el futbolista no pudo contener su frustración y explotó fuera de la cancha. La seguridad del recinto tuvo que intervenir rápidamente para evitar que el altercado pasara a mayores.

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Horas más tarde, el propio Orozco utilizó sus plataformas para explicar que su reacción fue producto de una provocación física previa. Según el central de Cruz Azul, alguien desde la tribuna le aventó un vaso con líquido, lo que detonó su furia contra los presentes. El jugador acusó al agresor de “tirar la piedra y esconder la mano”, justificando así su comportamiento.
En el palco también se encontraba el portero Emmanuel Ochoa, quien se vio involucrado indirectamente en la tensa discusión con los fanáticos. Este incidente ha encendido el debate sobre los límites de los futbolistas profesionales cuando no están bajo el rigor del campo de juego.
¿Sancionan a Chiquete Orozco?
Ahora, la directiva celeste deberá evaluar si existe una posible sanción interna o si la Comisión Disciplinaria actuará de oficio por la evidencia. Por lo pronto, el enfoque deportivo se traslada a la revancha, donde el equipo espera sellar su pase sin más distracciones de este tipo, aunque ahora toda la afición será celeste.





