Cruz Azul logró una victoria heroica por 2-1 ante Tigres en un duelo directo que sacudió la tabla de posiciones. Tras un primer tiempo cerrado donde Andrés Gudiño fue factor con dos atajadas clave, la emoción estalló en el complemento. La Máquina mostró su versión más agresiva y aprovechó los errores del rival para tomar la ventaja definitiva en casa.

La apertura del marcador llegó al minuto 55 tras un increíble autogol de Joaquim, quien en un error de comunicación terminó cabeceando el balón hacia su propia portería. Solo cinco minutos después, la justicia llegó para Nico Ibáñez, quien marcó el segundo gol tras haber insistido durante todo el encuentro. El argentino cumplió la “ley del ex” y desató la euforia en la grada cementera.

El cierre del encuentro se llenó de tensión cuando Correa descontó para Tigres al minuto 70, dejando el marcador 2-1 y todo abierto para el final. Nicolás Larcamón movió sus piezas rápidamente con el ingreso de Luka Romero y Rodarte, buscando refrescar el ataque y la zona defensiva. Romero estuvo cerca de liquidar el pleito, pero sus disparos fueron contenidos por el arquero Nahuel Guzmán.

En los instantes finales, Nico Ibáñez salió ovacionado por la afición al ser reemplazado por el juvenil Mateo Levy, reconociendo su gran despliegue físico y contundencia. La defensa celeste tuvo que emplearse a fondo, e incluso Rodarte estuvo a punto de anotar un golazo de media vuelta. El dramatismo se mantuvo hasta el último segundo con un tiro libre peligroso para la visita.

Finalmente, Cruz Azul resistió los embates de Tigres y se quedó con tres puntos vitales para la clasificación directa en el Clausura 2026. Con este resultado, el equipo de Larcamón confirma que está listo para competir al más alto nivel contra los candidatos al título. La victoria no solo suma en lo numérico, sino que consolida el liderato moral de un grupo que sabe sufrir.