A medida que el Mundial 2026 se acerca, las decisiones pesan distinto. En el futbol, cada decisión puede marcar la diferencia entre cumplir un sueño o quedar fuera de él. Y en ese escenario donde el margen de error es mínimo, hay historias que exponen con crudeza cómo esos movimientos no siempre juegan a favor.
La de Ángel Sepúlveda es una de ellas. Un delantero que apostó por cambiar su destino para mantenerse en la pelea… pero que quedó completamente fuera del mapa de Javier Aguirre en la Selección Mexicana para la cita mundialista.
Durante buena parte de 2025, Sepu vivió su mejor versión con Cruz Azul. Se consolidó como una pieza clave y logró algo aún más importante: continuidad, confianza y protagonismo. sus números lo respaldaban. Con 39 goles en 107 partidos, el delantero se convirtió en un referente ofensivo y en un nombre recurrente en el radar del Tri.
Sin embargo, sobre el final del año perdió su lugar con el Toro Fernández y lo que vino después fue una decisión tan comprensible como arriesgada. Sepúlveda entendió que necesitaba minutos para sostener su lugar en la órbita del TRI, y optó por salir de Cruz Azul en busca de protagonismo inmediato.
Chivas, la apuesta que no le salió a Ángel Sepúlveda
El destino parecía claro: Chivas. Con un proyecto encabezado por Gabriel Milito y la promesa de minutos, todo indicaba que Sepúlveda encontraría el escenario ideal para relanzar su carrera. Pero el futbol, otra vez, no siguió el guion esperado.
Lejos de recuperar protagonismo, el delantero nunca logró asentarse. La continuidad que fue a buscar no apareció, y con el paso de los meses, su presencia fue diluyéndose tanto en el equipo como en la conversación mediática para el Mundial, al punto de ni siquiera formar parte de las opciones durante 2026 por detrás de la Hormiga González y Germán Berterame.
El golpe final: Javier Aguirre y una aparición inesperada
La confirmación más dura llegó con la lista de Javier Aguirre rumbo al Mundial 2026. En una delantera donde los lugares son escasos y la competencia feroz, cada nombre cuenta… y cada ausencia pesa más.
Raúl Jiménez y Santiago Giménez aparecen como piezas prácticamente fijas. Detrás, la pelea se redujo a nombres como Armando González o Berterame. Sin embargo, la verdadera sorpresa fue otra. El llamado de Guillermo “Memote” Martínez cambió el panorama.
Un delantero que ni siquiera estaba en el radar terminó ganando terreno en la consideración del técnico. Y ahí es donde el golpe para Sepúlveda se vuelve definitivo: ya no es que haya perdido su lugar… es que directamente dejó de competir.
