El empate frente a Tijuana sumió a Cruz Azul aún más en esa crisis que atravesaba luego de ser eliminado de Concachampions ante LAFC. Más allá de los nombres propios o las decisiones puntuales de Nicolás Larcamón dentro del equipo, lo que empieza a tomar fuerza es una explicación más profunda: el desgaste acumulado de una temporada exigente.

La Máquina, y varios de los equipos candidatos al título en la Liga MX, han afrontado un calendario muy apretado que arrastra 24 partidos en apenas tres meses, con un promedio que oscila entre los tres y cuatro días de descanso entre juego y juego.

En medio de este contexto, el análisis de Javier Alarcón aporta una mirada que va más allá del presente inmediato. Porque si bien la crisis golpea de lleno a los cementeros, también expone la problemática que atraviesa a varios equipos que buscan el título local: la dificultad de competir al máximo nivel en dos frentes al mismo tiempo.

Cruz Azul atraviesa un bajón en el rendimiento: hace más de un mes que no gana -8 PJ-. (Imago7)

La imagen es clara durante los últimos juegos de Cruz Azul: una circulación lenta, con menor capacidad de reacción y ciertas dificultades para sostener la intensidad a los largo del encuentro. Todo esto no aparece de un día para otro, sino que responde a un proceso acumulativo.

La teoría de Javier Alarcón que le costó caro a Cruz Azul

Ahí es donde entra el punto central del debate. Alarcón ha sostenido desde hace semanas una hipótesis que hoy parece tomar más fuerza que nunca: en el fútbol mexicano, competir en doble torneo exige tomar decisiones estratégicas. “Se tuvo que elegir y anticipadamente tus batallas importantes y yo creí que Cruz Azul las tenía que colocar en la Liga MX”, explicó.

El planteo del reportero es claro y directo. No se trata solo de preparación física o profundidad de plantilla, sino de planificación. En un calendario exigente, intentar sostener ambos frentes puede terminar pasando factura.

El dato que enciende las alarmas en Liga MX

Para sostener su postura, Alarcón aportó un dato contundente que trasciende a Cruz Azul y golpea a toda la liga. De los 24 partidos disputados por equipos con doble competencia (como América, Tigres, Toluca y el propio Cruz Azul), en 16 terminaron en empate o derrota.

La tendencia es clara. Mientras tanto, los equipos que no compiten internacionalmente, como Chivas, Pachuca y Pumas, hoy ocupan los primeros lugares de la tabla. “No es justificación, pero si la realidad va contra los datos, algo está pasando”, remarcó, dejando en evidencia que el problema no es aislado.

Cruz Azul, reflejo de un problema mayor

Lo que ocurre con La Máquina no parece ser un caso aislado. Más bien, funciona como un espejo de una problemática estructural del fútbol mexicano. El calendario, la doble competencia y la planificación de los planteles aparecen como factores clave que hoy condicionan el rendimiento.

“Creo que el fútbol mexicano necesita hacer una reflexión sobre cómo vas a enfrentar en los próximos años este tema de los dos torneos y si algo falta o si algo estás haciendo distinto”, advirtió, poniendo el foco en lo que viene.