El Clausura 2026 arrancó para Cruz Azul con una mezcla de urgencia e ilusión. Después de un semestre irregular, necesitaba algo más que refuerzos: respuestas. No solo con nombres, sino desde el funcionamiento y con rendimientos que puedan sostener el peso ofensivo. En ese escenario, los primeros partidos comenzaron a mostrar una señal que entusiasma.

La irregularidad fue uno de los grandes problemas de La Máquina en el último semestre. Al equipo le costó sostener rendimientos, conectar líneas y generar juego de manera constante. Muchas veces, ese peso ofensivo recayó en acciones aisladas, dejando la sensación de que faltaba una estructura clara en la mitad de la cancha.

En esa búsqueda apareció Agustín Palavecino. El argentino fue una prioridad para el cuerpo técnico y no por casualidad. Larcamón ya lo había dirigido en Necaxa, conocía su impacto y estaba convencido de que era la pieza ideal para darle equilibrio al mediocampo. A su lado, José Paradela surge como el socio natural: ambos compartieron vestidor en dos equipos antes y construyeron una relación que va más allá de lo futbolístico.

La ‘doble P’ ya da resultados en Cruz Azul dentro del Clausura 2026

El arranque del torneo empezó a confirmar esa idea. En los primeros tres partidos de Cruz Azul en el Clausura 2026, Paradela y Palavecino participaron directamente en tres de los cuatro goles del equipo. Dos fueron del número 20 y uno del reciente refuerzo cementero, una estadística que refleja su peso inmediato.

Palavecino marcó en su debut ante León, entrando desde el banco y apareciendo en el cierre del partido. En tanto, Paradela respondió con un golazo de tiro libre frente a Atlas y volvió a ser decisivo ante Puebla, destrabando un partido que se había vuelto espeso y colocándose entre los líderes de goleo.

En Agustín Palavecino y José Paradela descansa el peso ofensivo de Cruz Azul. (Imago7)

Más allá de los goles, lo que empieza a ilusionar en Cruz Azul es la sensación de coherencia. La ‘doble P’ no solo produce, sino que le da sentido al juego del equipo. Hay orden, conexión y confianza entre dos futbolistas que se conocen de memoria: la sociedad entre Paradela y Palavecino aparece como una de las bases sobre las que Larcamón busca construir su proyecto.

Una sociedad con historia: las estadísticas de Paradela y Palavecino

La conexión entre ambos no es nueva. Paradela y Palavecino compartieron 91 partidos oficiales a lo largo de sus pasos por River Plate, Necaxa y ahora Cruz Azul. En total, estuvieron juntos en cancha durante 4.429 minutos, un número que explica por qué la adaptación fue tan rápida.

En el Clausura 2025 con Necaxa, justamente bajo la conducción de Larcamón, los números ya habían sido contundentes. Paradela cerró ese torneo con ocho goles y ocho asistencias, mientras que Palavecino aportó cuatro tantos y cuatro pases gol. Esa sociedad fue uno de los pilares del funcionamiento del equipo.