Una de las fatalidades que sufrió Cruz Azul en el empate contra América por el Clásico Joven del Clausura 2026 fue la lesión de Nicolás Ibáñez. El delantero argentino le había ganado la pulseada a Gabriel Fernández para iniciar el partido. Sin embargo, a los 39 minutos del primer tiempo, el atacante no pudo seguir en el campo de juego luego de sufrir un fuerte dolor en su pierna derecha.

En un principio se creía que se trataba de una lesión de gravedad por los gestos de dolor que tuvo Nico Ibáñez. No obstante, después del partido, Nicolás Larcamón apagó las alarmas señalando que era una cuestión muscular. De todas formas, el delantero recién se someterá a los estudios médicos el jueves debido a que es necesario que se deshinche la zona para evaluarla correctamente.

Según informó César Caballero, la intención de Larcamón es que Nico Ibáñez esté disponible en el inicio de la liguilla. La ida de los cuartos de final de la Liga MX están estipulados para disputarse entre el 2 y 3 de mayo, mientras que la vuelta sería el 9 y 10 del mismo mes. En el mejor de los casos, el ex Tigres solo se perdería los tres partidos de temporada regular que quedan pendientes.

Está claro que Ibáñez es una pieza muy importante para el cuerpo técnico al tratarse de un delantero de referencia. Debido a que el Toro Fernández también mostró problemas físicos durante la temporada, su presencia sería esencial para refrescar la delantera. La otra alternativa que maneja Larcamón es Mateo Levy, quien ingresó en la eliminación contra LAFC ante la necesidad de revertir el marcador.

La afición explotó contra Nicolás Larcamón en Cruz Azul

La realidad es que en Cruz Azul hay una gran urgencia por volver a la victoria tras siete partidos consecutivos sin resultados positivos. Esta racha sumada a la eliminación, generó que la afición pidiera con mucha contundencia la salida de Nicolás Larcamón. El entrenador argentino se encuentra en el ojo de la tormenta y solo el título de Liga MX le permitirá continuar al mando del equipo el siguiente semestre.

Cruz Azul siempre está obligado (a conseguir títulos). Por historia, por dimensión, por afición… por todo lo que representa el escudo. Tenemos que estar en la máxima cita de la liga mexicana y tenemos que ganarla. Y si no, después veremos… Me quedo con muchas cosas positivas, pero me queda claro que la exigencia es máxima. Hoy tengo la misma serenidad que cuando tuvimos 15 sin perder”, expresó el entrenador en conferencia de prensa.