Si hay una palabra que describe a los equipos de Nicolás Larcamón es la personalidad cuando tiene el balón. Sin embargo, el entrenador argentino no ha logrado imprimirle esa característica a un Cruz Azul que va en caída libre. El cuadro cementero cayó contra León en el debut del Clausura 2026 mostrando una cara muy mala dentro del campo de juego.

La falta de ideas ofensivas y los errores defensivos generan que La Máquina sea un rival bastante débil en los sectores más importantes de la cancha. Si bien es cierto que Agustín Palavecino cambió el partido en su ingreso en el segundo tiempo, la mejoría vino por una cuestión individual y no colectiva. Por lo tanto, hay muchas críticas alrededor de un Larcamón que todavía no ha logrado que su sistema funcione.

En su análisis para El Podcast de La Máquina, Tito Villa se mostró muy preocupado por el presente del equipo: “Aunque sea el inicio del torneo, lo que se está viendo es una continuidad que se arrastra del campeonato pasado. Cómo puede ser que no haya cambios, que el equipo sea tan predecible, que no se encuentren variantes, que no haya flexibilidad… cómo puede ser, cómo puede ser, cómo puede ser, podemos seguir un rato largo. Pareciera que ya le agarraron la mano”.

“Creo que este equipo debe dar, futbolísticamente hablando, un vuelco importante si quiere pelear. Sino no lo veo peleando de verdad; no me transmite mucho y veo a algunos jugadores perdidos, en un nivel muy pobre. El otro día me enfocaba en Paradela, y cuando a estos jugadores le rebota la pelota a tres metros de los pies, uno dice ‘qué está pasando’. Si le pasa a uno de los futbolistas más técnicos del plantel, qué le queda al resto”, sentenció el ex goleador cementero en su análisis.

La mayor preocupación de Tito Villa con el Cruz Azul de Nicolás Larcamón (Imago 7)

¿Agustín Palavecino podrá resolver los problemas de Cruz Azul?

Lo concreto es que el mayor problema de Cruz Azul es que no termina resolviendo de buena manera sus avances con el balón. En el juego frente a León hubo mucha desconexión en la mitad de la cancha y decisiones deshacertadas por parte de José Paradela y Jeremy Márquez. Justamente, el ingreso de Agustín Palavecino se produjo para solucionar esta problemática, aunque no fue tan efectivo.

Debido a que Larcamón quitó a Paradela 14 minutos después del ingreso de Palavecino, no hubo demasiado tiempo para explotar esa sociedad. Todo indica que ambos se potencian dentro del campo de juego, pero hay dudas de si tendrá efecto en Cruz Azul considerando que el volante de 29 años llegó a Necaxa hace pocos días. Lo que verdaderamente necesita mejorar el equipo es la velocidad de su sistema de juego ya que, como mencionó Tito Villa, los ataques se vuelven predecibles por la lentitud de las transiciones. Palavecino podría ayudar a potenciar eso, pero depende de que todo el bloque medio lo acompañe.