Cruz Azul pasó de la incertidumbre a la ilusión en cuestión de días. La salida de Nicolás Larcamón sacudió al entorno celeste en un momento crítico de la temporada, pero la respuesta dentro del campo fue inmediata. En medio de ese escenario apareció Joel Huiqui, un hombre de la casa que asumió el reto sin experiencia previa en el máximo nivel, pero con una idea clara: atreverse.

La Máquina recuperó sensaciones, confianza y hasta el ánimo de una afición golpeada ante Necaxa, justo antes del inicio de la Liguilla. Sin embargo, más allá del resultado, hubo detalles dentro del juego que llamaron la atención de voces autorizadas como Emanuel Villa y Adrián Esparza.

El equipo de Huiqui no solo se metió a la Liguilla con fuerza, también aseguró el liderato anual y un premio económico importante. Pero lo más valioso fue lo que dejó en el funcionamiento. Porque detrás del marcador hubo decisiones. Ajustes. Pruebas. Y sobre todo, una intención clara de modificar lo que no venía funcionando.

Tito Villa y las decisiones puntuales que marcaron diferencia

Villa fue directo. El ex delantero celeste destacó movimientos específicos que, a su entender, marcaron una diferencia clara respecto a versiones anteriores. “El carril izquierdo con Campos y Rotondi. Rotondi de volante creo que es mucho más profundo de lo que lo es como carrilero. Por lo menos, generó bastante por el sector izquierdo, a diferencia del derecho, que es donde siempre, obviamente por el ADN de los futbolistas, la tendencia de centralizarse y ser partícipe de la posición de la pelota”.

Para Tito, el cambio de rol de Rodolfo Rotondi fue clave. Más adelantado, más libre y con mayor incidencia ofensiva, el argentino volvió a ser determinante. Un ajuste simple en apariencia, pero profundo en impacto. Además, también puso el foco en los cambios desde el banquillo, otro punto que había sido cuestionado en etapas anteriores.

Los cambios entraron bien: Montaño, Romero, Ebere. La línea de cuatro, Amaury García de central y Rodarte como lateral por derecha. Alguna de las cositas que se vieron, que dejaron buenas sensaciones”, señaló. Ahí aparece otro mensaje: Huiqui no solo movió piezas, también logró que los relevos respondieran.

Adrián Esparza destaca la valentía de Huiqui

En la misma línea, Esparza valoró algo que muchas veces escasea en momentos de crisis: la capacidad de arriesgar. “Se le aplaude a Joel Huiqui que se haya animado, que se haya atrevido a probar, y a modificar no solo el sistema, sino también funciones de los jugadores. Destaco principalmente que se recupera Rodolfo Rotondi, que no lo habíamos visto bien en las últimas semanas”.

Para Esparza, el mérito no fue solo táctico, sino conceptual. Huiqui rompió inercias y buscó soluciones sin temor al error. Pero no se quedó ahí. También resaltó la apertura a darle oportunidad a futbolistas menos habituales.

“Creo que lo importante hoy es que tiene la oportunidad de variar, Huiqui se anima también a realizarlo. Me gustó también que probara con algunos jugadores que normalmente no juegan. Por ejemplo, Josué Díaz. Me gustó que ingresara al terreno del juego”, añdió.