Luego de la final de la Copa Libertadores del 2001, Cruz Azul comenzó a tomar la postura de contratar a estrellas del futbol sudamericano para reforzar su plantilla. Uno de los entrenadores que tuvo mucha injerencia en esto fue Rubén Omar Romano, quien llevó a varios futbolistas argentinos a La Noria. Si bien no se logró el título en esa época del 2005, los equipos de aquellos años dejaron una huella en la afición cementera.

Uno de los jugadores más recordados por el público es Gabriel Pereyra, quien se ganó el apodo de “Místico” luego de que festejara con la máscara del histórico luchador en la victoria 5 a 0 frente a Pumas. Ese equipo de La Máquina fue marcado por el secuestro de Rubén Romano, que terminó teniendo un fuerte impacto en la liguilla. Ni las grandes figuras lograron salvar lo que fue una sucesión de hechos desafortunados.

Aunque el Místico se había consolidado como un emblema de Cruz Azul, la plantilla estaba llena de figuras. En esta entrevista con Vamos Azul, Gabriel Pereyra eligió al mejor compañero que tuvo durante su etapa en el club, y cómo era la competencia interna en el vestidor y los entrenamientos.

Místico Pereyra eligió al mejor futbolista con el que compartió en Cruz Azul

La realidad es que Gabriel Pereyra compartió plantilla con grandes futbolistas como César Delgado, Kikín Fonseca, Miguel Sabah, Richard Núñez, entre otros. Además, también estaban surgiendo canteranos con mucho potencial como César Villaluz y Édgar Andrade, por lo que había una competencia interna muy fuerte. Aún así, el Místico no dudó al elegir al Chelito como el mejor futbolista con el que compartió en La Máquina.

Místico Pereyra eligió al mejor compañero que tuvo en Cruz Azul (Archivo)

“El mejor jugador de Cruz Azul siempre fue el Chelito Delgado, siempre fue destacado y uno de los mejores que han llegado al futbol mexicano. Tuve la suerte de compartir con él”, comentó Gabriel con mucha euforia. Y es que ambos tenían una química muy fuerte dentro y fuera de los campos de juego. El liderazgo del Chelito es una de las cualidades que más se le destaca al emblema cementero.

La fuerte competencia interna en Cruz Azul según el Místico Pereyra

Debido a que venía de un River Plate que había sido campeón del torneo argentino, el Místico sabía bien lo que era luchar por un lugar: “En Cruz Azul siempre hemos tenido buenos vestidores, los líderes se encargan de eso. La competencia era muy alta para jugar y ganar minutos. En mi caso, tenía hasta los más jóvenes como Villaluz o Andrade ya estaban asomando, pero bueno, yo estaba acostumbrado a eso”.

“La pelea de Richard Núñez y demás era con Chelito Delgado y Kikín, quienes eran muy fuertes en el aspecto ofensivo. Lo único que uno piensa es hacer bien las cosas, jugar al futbol y disfrutar dentro del campo de juego”, finalizó el talentoso ex futbolista argentino.