Nicolás Larcamón comienza en España una nueva etapa de su carrera con una misión tan ambiciosa como exigente: devolver al Sporting de Gijón a la máxima categoría. El argentino dejó atrás su experiencia en Cruz Azul y llegó al histórico conjunto asturiano con la intención de construir un proyecto propio, adaptado a una realidad completamente diferente.
El entusiasmo inicial, sin embargo, comenzó a convivir con algunas dudas. El Sporting cerró su pretemporada con tres victorias y tres derrotas, pero las dos caídas finales dejaron una imagen especialmente preocupante: ocho goles recibidos entre los encuentros ante Racing de Santander y Valladolid.
Todavía falta el momento más importante de esta preparación. Larcamón no debutó oficialmente al frente del Sporting y tendrá que esperar hasta el lunes 17 de agosto para dirigir su primer partido de competición, cuando su equipo reciba al Sabadell en El Molinón.
Pero antes de ese estreno ya apareció una primera señal de alarma. Una voz especialmente autorizada dentro del entorno rojiblanco cuestionó públicamente algunas de las decisiones tácticas del entrenador argentino y puso el foco en un aspecto central de su propuesta.
La primera crítica para Larcamón antes de su debut
Eloy Olaya, leyenda del Sporting de Gijón, analizó la actualidad del equipo en Deportes COPE Asturias y fue contundente al referirse al sistema elegido por Larcamón. El exjugador rojiblanco reconoció sus dudas respecto al dibujo con tres centrales y planteó que preferiría una estructura diferente para aprovechar mejor algunas de las características de la plantilla.
“No me gusta el esquema que utiliza Larcamón”, aseguró al referirse al 3-5-2 o 5-3-2 que viene utilizando el técnico argentino. Su preferencia pasa por un 4-2-3-1, especialmente porque considera que permitiría aprovechar mejor a ciertos futbolistas en posiciones de mayor influencia entre líneas. No se trata solamente de una discusión sobre números: para la leyenda rojiblanca, el dibujo condiciona el rendimiento de varios futbolistas.
El punto que más preocupa: la salida de balón de Larcamón
Más allá del sistema, hubo una cuestión que Olaya marcó con especial énfasis: la salida de balón desde el fondo. El exjugador entiende que la propuesta de Larcamón expone demasiado al equipo cuando intenta progresar desde su propia área.
“No me gusta la salida de balón. No me gusta que el portero juegue con dos defensas dentro del área y que se acerquen muchos jugadores a recibir porque cualquier error en un control o en un pase te va a penalizar mucho”, explicó. Una advertencia que hace acordar a la propuesta en Cruz Azul, que trajo errores de Kevin Mier en la salida.
Para Larcamón, el desafío será demostrar que esos riesgos forman parte de una idea que puede funcionar cuando llegue la competición oficial. El margen para corregir existe, pero el debut ante Sabadell ya aparece como una primera prueba para medir cuánto puede sostener el equipo su propuesta sin quedar expuesto.
El desafío de Larcamón: convencer antes de que lleguen más dudas
Todo esto ocurre mientras Larcamón intenta instalar una expectativa mucho mayor alrededor del Sporting. El argentino sabe que la exigencia será alta y que El Molinón puede convertirse en uno de los grandes factores de su proyecto.
“La afición está para exigir. Quiero que esta cancha explote cuando juguemos de local y celebremos muchas fiestas esta temporada”, expresó, dejando claro el nivel de ambición con el que encara su primera campaña en Asturias.
